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Reparar una mesa.
Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta al momento de realizar la
reparación de una
mesa, es que el color de
la nueva pieza de chapa que adquiramos debe ser lo más parecido posible al color
que tiene la mesa.

En el caso de que se esté deteriorado el canto, y se quiera reparar solamente
una parte del chapeado que se ha deteriorado, podemos aplicar calor a dicha
chapa con una plancha, para ello debe colocarse un paño fino entre las
superficies, de manera que se ablande la cola y se pueda retirar el trozo de
chapeado con mayor facilidad. Luego se procede a levantarlo, valiéndonos de una
espátula.
En caso de que la parte estropeada sea pequeña y no se quiera realizar el
proceso en todo el mueble, sino solamente en el área estropeada, es preciso
tomar un poco de papel de cebolla y calcar el contorno de la parte que falta,
para luego dibujarlo con papel de calco en un trozo de chapeado que tenga el
mismo color y grosor del que recubre la mesa.
Se lija la zona deteriorada hasta que la misma quede igual en relación a la
altura y después se limpia, para retirar cualquier residuo del pegamento, con lo
cual se facilita que la nueva pieza se adhiera bien sobre el canto de la mesa o
el área a reparar.
Se adhiere entonces el nuevo trozo de chapeado, utilizando cola de carpintero y
algunos clavos de punta perdida. En caso de que usted no quiera que se noten los
agujeros de los clavos ni el espacio que hay entre la nueva y la vieja parte de
chapeado, se colocan pasta de madera comercial, o alguna pasta de madera casera,
la cual puede ser elaborada de dos formas distintas:
• La primera de la mezclas se consigue combinando serrín y cola de carpintero.
• La segunda es más elaborada, posee trozos de periódico en finas tiras que
deben mezclarse con agua, hasta que forme una pasta libre de grumos. Luego se
tiñe la pasta del color del chapeado de la mesa y se coloca sobre los resquicios
existentes. Si usted quiere que la pasta sea un poco más compacta, se le añade
cola de empapelar. Cuando está seca, se lija hasta que la superficie quede a
nivel.
En caso de que el nuevo chapeado sea de diferente color del resto de la mesa,
resulta preciso pintarla, colocando anteriormente una mano de tapa poros y una
de selladora, para que cierre el poro de la chapa y sea más fácil el agarre de
la pintura, del barniz o del tinte. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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