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Zigurats.
En la Parte 48 de la Gran Vía se está levantando un edificio como una de las
últimas obras del arquitecto Rafael de la Hoz, conocido como el Zigurat. Rafael
de la Hoz define su proyecto como un escape a la realidad, donde el pasado y el
futuro se unen en un solo elemento, siendo la primera reacción la de huir del
proyecto. La Gran vía está caracterizada por llevar consigo edificaciones del
siglo XIX, por lo que ha sido un reto para de la Hoz integrar una estructura del
siglo XXI de una forma armónica, sin alterar los elementos que rodean al mismo.
El arquitecto expreso que la parte más complicada para un profesional de la
arquitectura que haya tomado este reto en su carrera, es tratar que el nuevo
complejo pase desapercibido, algo casi imposible.
Se le atribuye a los arquitectos contemporáneos el rompimiento de los esquemas
de construcción clásico , algo que impide que dos estructura de tiempos
diferentes se acoplen en un mismo lugar , en este caso el problema es un poco
mayor ya que se está hablando de una de las calles más importantes de la ciudad
de Madrid. De igual manera el arquitecto manifestó que su estudio está
analizando las diversas vertientes que pueden hacer que haya un punto intermedio
entre las estructuras, sin dejar de ser arrogante ni tampoco sobrecargar la
avenida, que de por si está muy ornamentada. Aunque el edificio no se ha
estudiado en su totalidad, el diseño está completamente hecho.
Están formadas por una estructura diversas plantas, la cual contara con un total
de doscientas plazas para el aparcamiento. Dentro del proyecto de construcción
del Zigurat se encuentran pisos de lujos y algunos locales comerciales, la
disposición de los pisos es de forma escalonada lo que hace que se adapte
rápidamente a los volúmenes. El
terreno
que ahora ocupa este proyecto, anteriormente formaba parte del Banco Atlántico.
Es un espacio de 12200 metros cuadrados. La antigua sede corporativa del Banco
Atlántico era un edificio de cristal, fue adquirido en el año 2006 por la
empresa Renta Corporación, la cual la vendió a la empresa Itcarcris-Patricel por
la suma de cien millones de euros.
El Zigurat, a pesar de ser un proyecto reciente, promete mucho para la Gran Vía,
su estructura podría darle un toque de modernidad a este popular espacio de la
ciudad de Madrid. De la Hoz aseguro de igual forma, que un buen arquitecto debe
de reunir todas las condiciones para hacer que una edificación se integre
perfectamente en un barrio cuyos edificios son de épocas anteriores. Sin
embargo, los estudios faltantes al proyecto están siendo destinados a las
cualidades del suelo y la resistencia del mismo, ya que no se ha visto ningún
problema en la concepción de un edificio del siglo XXI en las inmediaciones de
la Gran Vía. De igual manera De la Hoz manifestó en una entrevista que lo más
importante es darle continuidad al espacio y sobre todo respetar las
edificaciones de la ciudad, el hecho es que no se alteren los elementos ya
existentes sino que por el contrario, las nuevas piezas se acoplen al entorno. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ]
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