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Algunos de estos consejos son los
siguientes:
En La Vivienda
Lo primero que se tiene en cuenta es la división de
los colores en cálidos y fríos, considerándose
opuestos o complementarios entre sí:
- Amarillo y azul ultramar.
- Naranja y azul turquesa.
- Rojo y verde esmeralda.
- Violeta y verde vegetal.
En decoración es imprescindible no olvidar este
efecto: el amarillo, por ejemplo, adquiere más
intensidad al ser colocado junto al azul; el rojo,
junto al verde; por lo que no se debe tomar un color
considerándolo aisladamente, sino estudiando la
intensidad que adquirirá según tenga que ir junto a
una u otra tonalidad. No todas las habitaciones
admiten el mismo tono de color. Ello depende de la
orientación y del uso que se vaya a hacer de las
mismas. En general, se aconseja lo siguiente:
-Pasillos: Deben predominar los colores
cálidos.
-Comedor: Mezcla de colores cálidos y fríos.
- Estancia: Deben predominar los colores
cálidos.
- Dormitorios: Deben predominar los colores
fríos.
- Cocina: Mezcla de colores cálidos y fríos.
Hay una cierta tendencia a que las paredes y el
mobiliario de la cocina sean de color blanco. El
blanco evoca orden y limpieza, pero es un color frío,
monótono, desmoralizador. ¿Significa esto que
tendrían que usarse en la cocina vivos colores? No,
esto sería caer de un exceso a otro: los colores
cálidos, demasiado excitantes, pueden provocar a la
larga fatiga nerviosa. Lo mejor es una combinación
armónica de tonos claros, luminosos y suaves. Por
ejemplo, si las paredes son blancas o de color crema,
el mobiliario podría tener matices pastel (verde,
amarillo y azul). Inversamente si las paredes son de
color pastel, el mobiliario podría ser blanco. No es
aconsejable que las baldosas de las paredes tengan
contraste de colores, como por ejemplo blanco y rojo
o blanco y negro; la persistencia de estos dos
valores opuestos se traduce en fatiga ocular. Por
los que respecta a las habitaciones, algo que hay
que tener muy en cuenta es la personalidad de
quienes vayan a utilizarlas. Si se trata de personas
nerviosas o irritables, deberá darse preferencia a
matices pálidos y colores calmantes. Si por el
contrario tienen que habitarlas personas indolentes
y melancólicas, un exuberante rojo o una mezcla de
colores brillantes podrá animar su espíritu. La
elección del color para el cuarto de baño es
particularmente delicada. El tono del maquillaje
puede ser alterado por el reflejo de unas paredes de
color demasiado vivo. Si el suelo es de color claro,
las paredes y puertas podrían ser de color rosa y
dejar los colores vivos para cortinas, toallas y
demás accesorios. Si el suelo es de color oscuro,
las paredes y puertas podrían ser de color amarillo,
y blancos los aparatos sanitarios y demás accesorios.
Iluminación: Es así mismo de gran interés
para el decorador tener en cuenta, al elegir los
colores que se han de combinar, los cambios de
intensidad de luz que se producirán en cada
habitación, pues según la intensidad de luz cambiará
el color. He aquí el coeficiente de reflexión de
diversos colores a la iluminación natural media: -
Cadmio: 80%, Amarillo y verde: 60%, Salmón: 40%,
Siena: 35%, Naranja 32%, Púrpura y carmín: 30%,
Bermellón: 25%, Rojo y escarlata: 20%, Azul: 16%,
Violeta: 12%. No es lo mismo que la iluminación sea
natural o artificial y, en esta última variaran los
colores según la clase de foco que los ilumine. |