|
Composición: En su
constitución predominará el CO3Ca, acompañado de una gran diversidad de otros
minerales (mica, silicatos magnésicos, grafito, óxidos de hierro, etc...).
Estructura: Su estructura
será compacta y su fractura es plana de aspecto sacaroidea. La clasificación de
los mármoles de acuerdo con el tamaño de sus cristales es: - Afanocristalinos. -
Muy finamente cristalinos. - Finamente cristalinos. - Medianamente cristalinos.
- Groseramente cristalinos. - Muy groseramente cristalinos.
Características generales:
- Densidad aparente entre 2'6 y 2'85 g/cm3 - Densidad real de 2'7 a 2'9
g/cm3 - Dureza 3 en la escala de Mohs - Resistencia a compresión comprendida
entre 400 y 1800 Kgf/cm2 - Resistencia al desgaste por rozamiento es de 20 a 40
cm3, tras recorrido en pista de desgaste de 1000 metros. - Resistencia al chorro
de arena de 5 a 10 cm3.
Características de homogeneidad:
De acuerdo con la norma UNE 22180, no deberán admitirse mármoles que
presenten: - Zonas o partes de la piedra alteradas, descompuestas o con cambios
notables de su tonalidad (salvo las ocasionadas por las vetas). - Partículas
ferrosas, arcillosas, sulfurosas o masas terrosas. - Grietas, taladros,
perforaciones o fisuras.
Color: Los mármoles
podemos clasificarlos según su color en monocolores y policromos, los polícromos
a su vez se clasifican en: - Veteados, cuando aparecen listados de diferente
color que el fondo. - Arborescentes, cuando aparecen vetas en todas las
direcciones. - Brechas, si contienen fragmentos más o menos angulosos atrapados
en una masa principal. - Brocateles, análogos a los anteriores pero de
fragmentos más pequeños. - Lumaqueles fosilíferos, cuando contienen o parecen
contener fósiles de distinta naturaleza. Los blancos son ricos en CO3Ca suelen
estar a veces marcados por algunas vetas apenas visibles. Los negros y grises
contienen sustancias carbonosas u orgánicas. Los rojos y rosas contienen
oligisto o hematites roja. Los amarillos, cremas o pardos, contienen hierro en
forma de limonita. Los verdes contienen silicatos magnésicos.
TRATAMIENTOS SUPERFICIALES.
Desbastado: Acabado tosco obtenido a golpes
de maza y martillo. Averrugado: Acabado
sinuoso obtenido a punta de puntero, generalmente enmarcado en bordes de labra
más fina. Aserrado: Acabado resultante del
corte a sierra. Apomazado: tratamiento con
polvo abrasivo de piedra pómez. La superficie es lisa y mate.
Pulido: Es un tratamiento consecutivo de
apomazado, suavizado y abrillantado. El suavizado es un tratamiento abrasivo de
granulometría muy fina y el abrillantado se realiza mediante barnices frotados
con bayetas de lana mediante máquinas de pulir. El resultado es una superficie
lisa y brillante. Abujardado: Se realiza
mediante bujardas que proporcionan una textura áspera de rugosidad uniforme.
Flameado: Consiste en aplicar una fuente
brusca de calor a la superficie de ciertas rocas, como es el caso del granito.
Los feldespatos, sensibles al calor, se descascarillan y proporcionan una
superficie rugosa y caprichosa, no uniforme. |