Consumo de Energía Eléctrica de los hogares


   

Una vez obtenido el consumo de cada uno de los hogares encuestados, se calcula la distribución de estos agrupados por bandas de consumo en intervalos de 150 kWh-mes, es decir se determina cuantos hogares consumen mensualmente determinados rangos de energía.

El resultado de este proceso se puede observar en el siguiente gráfico, en el que se han tomado como rangos de consumo bandas de 150 kWh-mes, hasta los 600 kWh-mes, valor a partir del cual se han agrupado todos los hogares sin tomar un límite superior.

En el gráfico precedente, se puede observar que la cantidad de hogares va disminuyendo a medida que aumenta el consumo, encontrándose en el primer rango de consumo, el 31,7% de los hogares. Otro dato destacable, es que el 57,9% de las viviendas visitadas, informan tener un consumo inferior a los 300 kWh por mes.

Claro que este gráfico no aporta datos relevantes, o que no puedan ser obtenidos con información más precisa que la obtenida por una encuesta, pero si resulta interesante para compararla con la información real de consumo de todos los usuarios del área metropolitana, para de esa manera, poder determinar la representatividad de la muestra seleccionada en lo que se refiere a los niveles de consumo.

Dicha comparación se realiza en el gráfico que se muestra a continuación, donde con línea punteada se ha graficado la distribución de usuarios por bandas de consumo para la totalidad de usuarios del área metropolitana para fines del 2002.

En el gráfico precedente, se observa que si bien existen algunas diferencias entre los resultados obtenidos de la encuesta y los procesados con información real, continúa existiendo – en el proceso de la información real – una disminución de la cantidad de usuarios a medida que aumenta la banda de consumo. Este dato alienta a seguir utilizando los valores obtenidos del procesamiento realizado a la encuesta de OPSM.

Como se menciona en párrafos precedentes, la característica más novedosa de la encuesta que se está empleando, es la combinación de información sobre hábitos de consumo, con datos de niveles de ingresos y características socio-económicas de los hogares.

Estos datos fueron utilizados para determinar cual es el consumo de los hogares según su nivel de ingreso.

Para el período en que fue realizada la encuesta, se consideraba que un hogar es pobre cuando recibía mensualmente un monto inferior a $232,23 por adulto equivalente, e indigente cuando el citado monto no superaba los $ 105,08[1], ésta ha sido la división utilizada para relacionar el nivel de ingreso con el consumo de energía eléctrica.

A los fines del presente estudio, se agrupan los hogares por debajo de la línea de la pobreza como un único grupo, tomando por consiguiente, en lo que se refiere al nivel de ingreso, una única división del total de viviendas encuestadas: hogares pobres y no-pobres.

A continuación se muestra la distribución de frecuencia de hogares por banda de consumo, según su nivel de ingreso.  Otro dato importante que se deriva del gráfico precedente es que el 60,3%[2] de los hogares pobres, tiene un consumo mensual inferior a los 300 kWh-mes. También se observa que un alto porcentaje de los hogares no-pobres – 29,7% – consume menos de 150 kWh-mes, claro que para estos el paso de la banda de 0 – 150 kWh-mes a 150 – 300 kWh-mes se produce de una manera más discreta que en los hogares considerados pobres.

Resulta interesante en este punto del informe, ver los errores de inclusión y exclusión que se cometerían – según los datos de la encuesta – si se focalizara la entrega de un subsidio al servicio eléctrico, tomando como base para la entrega del mismo, el consumo informado. Para esto se consideró como consumo límite para el otorgamiento del subsidio, consumos de 150 kWh-mes, 300 kWh-mes y 450 kWh-mes.

Cada uno de estos límites, además de generar diferentes errores de inclusión y exclusión, establece que el subsidio sea entregado a una diferente cantidad de hogares, por lo tanto, en el gráfico se ha agregado una línea representando el porcentaje del total de hogares encuestados que estaría en condiciones de recibir el subsidio, si sólo se tuviera en cuenta para su entrega el nivel de consumo.

El gráfico anterior señala que si por ejemplo, se otorga un subsidio a todos los usuarios que consumen menos de 150 kWh-mes, sin utilizar otro método de exclusión o inclusión de beneficiarios, se tendría que subsidiar al 31,7% de la totalidad de usuarios residenciales y se estaría cometiendo un error de inclusión del 57% y de exclusión del 65,3%, es decir de la totalidad de receptores del beneficio social, el 57% no lo necesitaría, y de la totalidad de hogares que necesitan el subsidio, sólo lo estaría recibiendo el 34,7% (100% – 65,3%).

En este punto resulta interesante determinar cual sería el costo – antes de impuestos y tasas, a tarifa y consumo actual – necesario para entregar un subsidio a todos los usuarios residenciales de una de las distribuidoras del área metropolitana que se encuentre en condiciones de recibirlo, según el nivel de consumo establecido como límite[3].

En el gráfico que se muestra a continuación se indica, para diferentes subsidios, el porcentaje del total facturado por la empresa distribuidora[4] que implicaría su otorgamiento, según el consumo que se tome como límite.

 

Por ejemplo, otorgar un subsidio del 40% – sobre el total de la factura antes de tasas e impuestos – a todos los hogares que consumen mensualmente menos de 150 kWh, implicaría para la distribuidora un costo similar al 4% del total facturado por la empresa. Si en cambio se le quiere otorgar un subsidio del 50% tomando el mismo límite de consumo, el costo ascendería a 5,1% del total facturado – antes de tasas e impuestos – por la empresa.

También resulta interesante evaluar la encuesta analizando el comportamiento del consumo de los hogares considerando la cantidad de personas que habitan en los mismos, centrándonos en los hogares que tienen un ingreso por adulto equivalente por debajo del límite de la pobreza. La distribución de hogares pobres por banda de consumo, según la cantidad de habitantes de la vivienda, se encuentra representada por el siguiente gráfico. Puede observarse que el 52% de los hogares pobres de hasta 2 personas consumen en la banda de hasta 150 kWh mensuales. Asimismo, se observa una mayor concentración de hogares pobres en la misma banda de consumo, para hogares de 3 a 6 personas.

No ocurre lo mismo con hogares pobres de más de 6 personas, donde la mayor concentración se ubica en la banda comprendida entre 300 y 450 kWh mensuales. Asimismo se observa que el 46,4% de los hogares pobres de más de 6 personas consumen mensualmente una cantidad inferior a los 300 kWh.


[1] Datos obtenidos del INDEC para noviembre de 2002. En Agosto de 2004 dichos valores ascienden a $ 236 (pobreza) y $ 108 (indigencia)

[2] Valor obtenido de la suma de 34,7% y 25,6%

[3] Se ha utilizado la tarifa eléctrica de una de las empresas distribuidoras del área metropolitana para octubre de 2004.

[4] Balance presentado por una de las empresas distribuidoras del área metropolitana para el año 2.003.. Gracias a Raúl de la Rosa por colaborarnos este artículo.




Deja un comentario