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Musica acuatica.
La música acuática o water music es una obra de los primeros años de estancia de
Haendel en Londres. Es conocida la historia o leyenda en la cual Haendel quiere
hacer notar su intento de reconciliación con su nuevo rey Jorge I de Hannover, a
quien había abandonado poco antes en su corte. El termino acuática nada tiene
que ver con un intento descriptivo, sino con el motivo que llevo al
compositor a escribirla. Existe documentación
que permite hacer saber que, ante la posibilidad de un paso por el Tamesis del
rey y su corte, Haendel decidió a sus expensas organizar una barcaza repleta de
músicos que irían decorando musicalmente el paseo. El miércoles 17 de julio de
1717, por la tarde, tuvo lugar en Londres un evento real de gran esplendor. El
rey Jorge I y un gran numero de la nobleza británica se embarcaron en grandes
barcas abiertas por el rio Támesis desde Whitehall y navegaron hasta Chelsea,
donde cenaron. Para la ocasión, Haendel escribió tres suites instrumentales, dos
de ellas a base de metales y una a base de maderas; los episodios a base de
metal irían destinados a rellenar el viaje fluvial de ida y vuelta; el episodio
central a cargo de la madera serviría de acomodo musical para la cena de la
corte prevista en el lugar de destino. Una de las barcazas (según el artículo
del Daily Courant del 19 de Julio) se empleó para la música, en la que 50
instrumentos de todo tipo interpretaban las mejores sinfonías, compuestas
expresamente para la ocasión, y que gustaron tanto a su Majestad que obligó a
interpretarlas tres veces entre la ida y la vuelta. El residente prusiano en
Londres, Friedrich Bonet, también hizo un informe privado a sus señores de
Berlín, ofreciendo más información sobre la música. Estos detalles no permiten
tener la menor duda sobre el hecho de que la música que se interpretó esa tarde
se trataba de lo que acabaría conociéndose como la Música Acuática de Händel.
En esta oportunidad contamos con la música del agua para acompañar la exposición
temporal de arte barroco que presenta el museo nacional, y más específicamente
para presentar una pintura correspondiente a uno de los grandes artistas del
barroco: Rembrandt. Esta pintura es el producto de una nueva etapa de dicho
pintor, en la que abandona su etapa pictórica , al igual que los formatos
pequeños, para enfrentarse a cuadros de mayor tamaño como el presente. “La
lección de anatomía del doctor Tulp” fue el primer encargo oficial que recibió
en 1632, el cual le proporcionó un éxito tan resonante que le consagró como el
pintor más importante del momento. Pictóricamente se resalta la composición
piramidal de la obra, cada retratado mantiene una posición y una expresión
distinta, concentrándose la luz en aquellos rostros o zonas del cuerpo que el
artista quiere resaltar. Observamos la innovación de que el protagonizo no se
centra en la cúspide, si no en la esquina derecha, el Doctor Tulp, y en el
cadáver. Dentro de la música del agua podemos ver esta similitud de perspectiva
o protagonismo dirigido hacia un elemento contrastante como lo mostraremos a
continuación. Cuando escuchamos el primer pedazo de la obertura notamos dos
tipos de colores o timbres que se complementan; los cornos por un lado, y los
violines y oboes por el otro, exponiendo el tema rítmico principal, que es
escuchado con notas repetidas en el comienzo, llevando poco a poco a que la
música vaya siendo mas melodiosa y conservando la estructura rítmica propuesta
en el inicio. Este factor dentro de la pieza hace que la atención se centre en
las entradas que protagoniza el corno, de la misma manera como es tratada la luz
en la pintura de Rembrandt , ya que el desarrollo temático es evidente en el
papel de la orquesta resaltando el ritmo principal dirigiendo el protagonismo
hacia las entradas del corno en donde se evidencia el patrón principal del tema,
resaltado también por el color o brillantez de este instrumento y opacando el
protagonismo evidente de la orquesta dirigiéndolo hacia el elemento de mayor
importancia dentro de esta.
La luz tenebrista, que era una técnica que se utilizaba aplicando el manejo de
la luz y la sombra para resaltar la idea general de la obra en si, opacando todo
aquello del ambiente que pudiera quitarle importancia ; hace que el aislamiento
de la figura y dirección de los movimientos de las figuras ocupen o centren la
atención en todo el eje derecho del cuadro, mientras el izquierdo es un
amalgamamiento de figuras, y el equilibrio se consigue con el relleno de
oscuridad en la composición, enfrentando luz y tinieblas. Mientras en esta
pintura encontramos esta técnica en su desarrollo, en la música del agua
encontramos la utilización de la antífona ( significa que dos o más intérpretes
o grupos de instrumentos que están separados por un espacio, se alternan o
responden uno a otro formando la composición) dentro de su desarrollo,
dirigiendo el protagonismo hacia el corno, quien responde al dialogo con notas
repetidas sobresaliendo, dentro del ambiente o color propuesto por la orquesta y
ensamblando o unificando la música. El estilo es, como hemos señalado,
Tenebrista, con luz focal, de la parte derecha de la composición, centrándose en
el cuerpo desnudo del cadáver, el cual parece que mana luz propia; la blancura
de los alzacuellos de los personajes, contrasta con la atmósfera oscura y
acentúa el rostro de los personajes. El artista buscaba la representación de los
sentimientos interiores, las pasiones y los temperamentos, magníficamente
reflejados en los rostros de sus personajes. Así mismo dentro de la suite vemos
que el carácter de cada una de las danzas que la conforma, conserva su carácter,
y su material propio: El aria, se caracteriza por crear un interés rítmico,
hacia los finales cambia es decir aumenta las figuras rítmicas para enlazarlas
con las siguientes figuras que comienzan una nueva frase, tiene cuatro secciones
cada una en un tono diferente; El Bouree contrasta con el aria por ser una danza
rápida; El hornpipe es un movimiento que está escrito para oboes, fagots,
trompetas, trompas y cuerdas. Parte de una estructura rítmica, pero no es
repetida exactamente igual, así como ocurre en el aria, sino que entremezcla el
ritmo, utiliza diferentes fragmentos de su estructura rítmica principal, para
desarrollar la pieza; el fínale tiene dos secciones, una mas opaca que la otra
en donde la sonoridad es un poco mas oscura, por el uso de la tonalidad menor, y
porque la textura cambia, los metales no tocan ya que el carácter es mas solemne
y estos son utilizados en música mas festiva, de triunfo, como ocurre en la
siguiente sección en donde regresa al carácter festivo del inicio del movimiento
de esta ultima pieza, cerrando de esta manera la suite. Por último podemos
observar que el trabajo lumínico de la música del agua, en comparación con la
obra de Rembrandt no es tratada por medio de dinámicas, es decir no es
característico dentro la obra los contrastes de volumen entre forte y piano
específicamente, sino por cambios en las texturas utilizadas dentro de la obra,
la alternancia entre los diferentes timbres sonoros dentro de la orquesta y el
ensamble, la union de estos mismos, resaltando así la función de protagonismo de
los vientos y metales principalmente, sin olvidar las funciones de los demás
instrumentos y manteniendo un balance dentro de la orquesta. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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