Que es el paisaje


   


Muchos de los paisajes existentes en la Geografía Navarra o de otros lugares del mundo son paisajes rurales históricos, al igual que el afectado por este proyecto, se podrían considerar como valiosos, no por la abundancia de elementos valiosos en la percepción, sino por la ausencia de los negativos. Como todos sabemos, la percepción del Paisaje es algo muy subjetivo, y por tanto variable de una persona a otra y de una época a otra. Pero es esta percepción (visual, olfativa, auditiva y táctil) la que induce a la persona a tener una serie de sentimientos que le hacen clasificar y valorar el paisaje, y es lo que se llama, la Calidad Estética o Perceptual. Además, el paisaje, en una enorme y creciente cantidad de casos, es el fiel reflejo, o la “consecuencia” de las diversas actividades que el hombre ha desarrollado en él. Por tanto, el paisaj juega un papel importante como indicador de Calidad Ambiental.

En la zona del arroyo Río Mayor, se contempla en gran aparte un paisaje muy parecido al de las Bardenas Reales, no sólo por la aparición de cárcavas que desembocan en el Arroyo y otros barrancos y por la presencia de un relieve tabular, sino también porque hay zonas de yesos y sales, con una vegetación halófila que intenta tapizarlas e intenta romper la monotonía del paisaje. También se contemplan manchas de vegetación dispersas (carrizales) asociadas a los barrancos (sobre todo en las laderas de umbría), balsas y pequeños humedales originados de forma natural o antrópica. La presencia humana viene indicada por los abrigos, bordas y casetas, integrados completamente, tanto en sus formas como en sus tonalidades. No resulta difícil oír el canto de los pájaros ni verlos, ya que es un espacio abierto y tampoco existen malos olores de granjas o industrias próximas.

Los paisajes con mayor valor paisajístico, y que por tanto deberían de protegerse, son los alejados de los núcleos de población y con menos accesibilidad relativa , como el del Arroyo afectado, donde se preserva un paisaje en el que han actuado las fuerzas erosivas de la naturaleza dejándonos esas formas del terreno que evocan el paisaje bardenero. Además, se siguen manteniendo los cultivos de secano y el pastoreo, usos que ya cosa que no se dan en valles cercanos. Respecto al valle del Ega en este tramo, se considera paisajísticamente como un paisaje típico de ribera antropizada, en el que abundan y predominan las pequeñas y medianas huertas en las proximidades del río, con diversidad de tonos verdes que parchean el paisaje. El cauce lo bordea una vegetación riparia con una mayor densidad y continuidad en el paisaje de Norte a Sur, que esconde y protege visualmente al río, que posee una considerable sinuosidad.

Consideramos que el paisaje tanto del río como del arroyo son de gran fragilidad y esta se la da, en gran parte el valor de la geomorfología, y de la amplitud de la llanura del valle, el monocromatismo de los cultivos de secano y los matorrales de pequeño porte. También consideramos fundamental que se haga un estudio de detalle de las cuencas visuales con su correspondiente mapa y así como una simulación fotográfica del proyecto completo. Gracias a Pedro O. Matias por colaborarnos este artículo.


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