Comenzada a edificar en el siglo XIV, su
aspecto actual data del siglo XVI, siendo uno de los conjuntos
gótico-renancentistas
más importantes del País Valenciano. Su planta de tres niveles y
sus columnas torsas, similares a las de las lonjas de Valencia y
de Mallorca se pueden considerar típicas del Gótico Catalán,
si bien adquieren aquí una mayor monumentalidad.
A finales del siglo XV, con el patronazgo de
la ilustre familia villenense de Medina se inicia la ampliación
que abarcará todo el siglo XVI, introduciendo en este momento
los elementos renacentistas más destacados de la iglesia tal
como son, la puerta de acceso a la sacristía y el aula capitular,
la pila bautismal y las dos ventanas del primer piso de la torre,
todo ello de tradición murciana y atribuido a Jacobo Florentino
y a Quijano. Destacan al pie del altar los restos de la reja
labrada en 1553. En la cara exterior del muro del ábside se
grabaron dos marcas a una distancia que corresponden con la
medida de la tahúlla.Fue declarado Monumento
Histórico-Artístico Nacional en 1931.