La acuarela es una
pintura realizada con pigmentos disueltos en agua. La característica que
distingue a la acuarela es su transparencia. Se emplea únicamente en la
realización de obras de pequeño formato. Exige por su técnica una gran seguridad
en el trazo e improvisación. Las acuarelas se obtienen por aglutinación de
pigmentos secos en polvo mezclados con goma arábiga, que se extrae de la acacia
y que solidifica por evaporación, pero que es soluble en agua. Las acuarelas, en
estado sólido, se disuelven en agua y se aplican sobre el papel con un pincel.
Si bien la
acuarela es un tipo de pintura relativamente moderno, a lo largo de la historia
se han utilizado diferentes pinturas a base de agua. Se puede considerar que las
primeras acuarelas son los papiros del antiguo Egipto, y los tempranos dibujos
orientales a tinta son en realidad una forma de acuarela monocroma. En la
Europa medieval, se empleaban pigmentos solubles en agua aglutinados con un densificador derivado del huevo para los manuscritos minados.