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Pintar sobre Madera.
Durante la edad media los artistas pintaban sobre tablas de madera. Las cubrían
con capas de yeso y pegamento para dejarlas lisas y sin nudos. A estas obras se
les llaman retablos. EL pintor utilizaba pigmentos pulverizados en agua y
mezclados con yema de huevo.
Seda y Tinta. En Europa,
en la Edad Media, los artistas se tardaban mucho en terminar las obras que
realizaban sobre tablas de madera. En cambio, el pintor chino no necesitaba más
que un instante y un material ligero para hacer su dibujo: le basta un trozo de
seda, un pincel de bambú y una barra de tinta. Las pinturas se extienden en
largas tiras de seda. La obra la firmaban con un sello. La tinta china se
componía de un pigmento llamado negro de humo y de una goma o cola y había que
mezclarlas con agua antes de usarlas. Son prácticamente permanentes porque el
carbón del negro de humo es químicamente inerte y la luz del sol no lo decolora
ni lo afecta de ninguna manera. La tinta china de otros colores tiene tintes
sintéticos en lugar de negro de humo. Las tintas chinas se usan sobre todo para
dibujo.
Pinturas Gigantes y los Frescos.
En 1303 van a decorar la capilla de Scrovegni de Padua, en Italia, con
unas pinturas monumentales: los frescos. Unos aprendices preparan el enlucido
con que recubrirán las paredes. Otros fabrican los colores pulverizando los
pigmentos y luego mezclándolos con huevo y a veces con leche. El pintor Giotto
pintaba sobre el yeso aun húmedo, no podía borrar ni corregir ya que los colores
penetraban en la capa de yeso. A este tipo de pintura se le llama frescos porque
se pinta en algo húmedo. En el fresco se pinta con pigmentos de origen mineral
resistentes a la cal y empapados de agua, sobre un muro con revoque de yeso,
todavía mojado, o fresco. En el renacimiento este proceso era conocido como buon
fresco, o `a la italiana' para diferenciarlo del fresco secco que se realizaba
sobre el enlucido seco.
La Pintura al Óleo. En el
siglo XV el pintor flamenco Van Eyck descubre el secreto de la pintura al óleo.
Para fabricar los colores, mezcla los pigmentos con aceite y una esencia
vegetal. Superpone varias capas de pasta, lisa, fluida y brillante, para dar a
las pinturas un toque brillante a las piedras preciosas y a lo demás. Es fácil
pintar así ya que puedes retocar porque tarda en secar. La pintura al óleo se
seca relativamente despacio con poca alteración del color, lo que permite
igualar, mezclar o degradar los tonos y hacer correcciones con facilidad. El
pintor no está limitado a las pinceladas lineales, sino que puede aplicar
veladuras, aguadas, manchas, vaporizaciones o empastes (pigmentos muy espesos).
El artista es libre de cambiar y de improvisar sin verse restringido a un dibujo
preparado de antemano. El óleo permite obtener efectos de gran riqueza con el
color, los contrastes tonales y el claroscuro. Para pintar al óleo se procede,
tradicionalmente, por etapas. En primer lugar se bosqueja el dibujo sobre la
preparación a lápiz o a carboncillo, o con pintura diluida en trementina.
Después se rellenan las amplias zonas de color con una pintura fluida, y se van
refinando y corrigiendo sucesivamente con pintura más espesa a la que se añade
óleo y aceite. Normalmente se usan pinceles de cerdas duras, aunque se pueden
utilizar brochas más suaves de pelo de tejón o de marta; también se puede
emplear una paleta o espátula ancha y flexible, o los dedos. |