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Educado para la religión en diferentes ciudades de
Italia, Alberti fue pintor, músico, poeta y
arquitecto, pero ante todo humanista. Se interesa por la
antigüedad, la filosofía y la teoría de las artes. En 1453
publica su tratado de la pintura en el cual codifica y difunde
los descubrimientos técnicos de Brunelleschi. |
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Se dice que nunca dirigió un trabajo, sin embargo se le
atribuyen, el palacio Rucellai en Florencia, la fachada de Santa María Novella,
así como la iglesia de San Pancracio, de San Andrés en Mantua y el Templo
Malastiano en Rimini destruído durante la Segunda Guerra Mundial. Del románico
toscano adopta la armonía bicolor y no desdeña el arco punteado.
Mas sus fachadas tienen la sencillez que caracteriza el renacimiento: un
rectángulo, sobre el cual se coloca otro más pequeño, centrado y limitado por
un frontón triangular en su parte superior. Para unir la parte inferior y la
parte superior de la fachada, unos "contrafuertes" en forma de volutas.
Columnas corintias y adornos geométricos completan la imagen. El cuadro , en
posición vertical u inclinada y multiplicado, determina las proporciones y
formas de sus edificios de una armonía musical y clásica. |