Enseñanza de la arquitectura.
Durante el siglo XX las instituciones de enseñanza han sido un reflejo de lo que acontecen en el campo profesional y viceversa. Durante los primeros años del siglo, los arquitectos Mexicanos se formaron en lo que se conocía como la academia de San Carlos (en 1876 se integra la licenciatura a la Escuela de Bellas Artes). Su origen era la real academia de las artes nobles. La enseñanza, aunque daba la imagen de una replica de la academia de Bellas Artes de Parìs, en su practica presentaba cambios y diferencias que permiten entender que los egresados de sus aulas fueran años despuès los autores mas convencidos y radicales a favor del cambio. Josè Villagràn se inicio como profesor de elementos de composición en 1924 e impartiò su primer curso de teoría en 1927 año en que se constituirìa el instituto de higiene del barrio de Popotla, principio de la arquitectura moderna mexicana que ahora conocemos como Escuela Mexicana de Arquitectura.Villagràn deduce la obra arquitectónica en 3 determinantes básicos: utilitarismo, estabilidad mecánica y belleza arquitectónica.En 1936 se crea en el Instituto Politécnico Nacional, la escuela Superior de Ingenierìa y Arquitectura, su origen la escuela técnica nacional de constructores. En 1932 se transformaria en Escuela Superior de Construcción. La enseñanza de la ESIA se impartiò desde un principio con una rigurosa doctrina funcionalista, y según O’Gorman, en constancia con la realidad vivia del paìs. El plan de estudios de la ESIA que fue planeado con un criterio diferente al de la Escuela Nacional de Arquitectura 8ENA) nombre que se le dio como resultado de la Autonomìa Universitaria. En los años 40’s se fundan 3 instituciones mas: ITESM, de Nuevo Leon nivel contratado para impartir historia del arte Mathias Goenitz, quien tendra año después una fuerte influencia en la arquitectura y las artes de México. Dos grandes obras de la construcción de l México Moderno: la ciudad Universitaria y el Politécnico Nacional, unidad Zacatenco, la cual se proyecta en una rigurosa doctrina funcionalista. El proceso de urbanizaciòn del pais y la rápida construcción de obras de infraestructura, vivienda y servicios, produjeron crecimiento de la demanda de arquitectos. La profesión se puso de moda y ello propicio la creación de otros centros de enseñanza. Las demandas del mercado fueron rápidamente satisfechas, la población escolar siguió su ritmo de crecimiento y la falta de planeaciòn educativa no pudo poner un limite. La demanda de vivienda, servicios e infraestructura ha crecido a la par y la arquitectura realizada en los 80 años del periodo revolucionario ha sido mucho mas que la construida en los cinco siglos anteriores. Colaborado por: Raul E. Nolasco. Autor oficial: Jose Gpe. Rodriguez Alvarado.
