La ciudad antigua.
HENRY PIRENNE atestigua el valor a los lugares, a los monumentos, a la realidad física de la ciudad como momento permanente de su devenir político e institucional, los monumentos y toda la construcción urbana son un signo de referencia que con el tiempo tiene un significado diferente., como ejemplo: Roma al extender su dominio al mediterráneo, la ciudad cambia su función este cambio es esencial para comprender la evolución sucesiva de la ciudad. Esta se convierte en la sede del obispo, asi el èxodo de los mercaderes, la decadencia del comercio, las ciudades se identifican con el prestigio de la iglesia, Pirenne demuestra que este es el verdadero motivo que salva las ciudades de la ruina. Para Pirenne es falso atribuir la formación de la ciudad medieval a la acciòn de la abadía del castillo o del mercado, las ciudades nacen con sus instituciones burguesas, a causa del despertar económico e industrial en Europa, Pirenne sostiene que las ciudades Romanas no eran creaciones artificiales, al contrario, reunian todas las condiciones de orden geográfico sin las cuales una aglomeración urbana no puede vivir ni prosperar, lo seguro es que elementos primarios y monumentos (son los que representan la esfera publica) adquieren un carácter cada vez mas complejo y necesario y no se modifican con tanta sencillez. Colaborado por: Raul E. Nolasco. Autor oficial: Jose Gpe. Rodriguez Alvarado
