Arquitectura reciente: ampliación del campo de batalla Coloquio Gausa • Tuñón. |
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Arquitectura reciente: ampliación del campo de batalla Coloquio Gausa • Tuñón.
EMILIO TUÑÓN
En los últimos años –en parte gracias a tu labor, Manuel, desde la revista Quaderns y la editorial Actar– se ha producido una profunda revisión de la forma de abordar la arquitectura. Por supuesto, como decía Richard Rorty, el conocimiento se construye siempre a partir de la redefinición de lenguajes anteriores. Así, la topografía siempre ha sido objeto de la arquitectura, lo mismo que la geografía, pero desde el momento en que desligamos estos términos de lo natural y su descripción y los aplicamos a la arquitectura, a lo artificial, adquieren connotaciones novedosas. Los tiempos en los que se oponía ciudad y naturaleza, hombre y animal, han quedado atrás. La ciudad es el hábitat del hombre, y objeto, por tanto, de la ecología, que se ve obligada a ocuparse de las ideas de agrupación y densidad propias de este entorno, una densidad que es ecológica, pese a los argumentos ingenuos que tratan de denigrarla desde un entendimiento defectuoso de lo que es la ecología. Así, términos como «topografía», «geografía» o «ecología», sin ser novedosos, una vez reformulados y aplicados a la arquitectura, nos ayudan a entender y redefinir nuestra realidad de otro modo.
MANUEL GAUSA
Son cuestiones que nos interesaron mucho en Quaderns, en la misma época en que vosotros empezabais a publicar Circo, y Federico Soriano y Pepe Ballesteros Fisuras. Fue un momento de exploración muy intenso: nuestra generación advertía que se enfrentaba a una etapa de cambio, y nuestro mayor foco de interés fue la transformación de la arquitectura y su relación con la ciudad, convertida de repente en un entorno más complejo y dinámico. Necesitábamos entender de otro modo esa relación con una ciudad múltiple: ciudad tejido, ciudad industria, ciudad construida, ciudad monumental, ciudad paisaje… El paisaje fue una de las claves más fructíferas de esta investigación; reivindicamos su condición natural y artificial a un tiempo, tan susceptible de manipulación como la ciudad misma. Entender el paisaje como arquitectura o artificio revelaba aspectos inadvertidos. Esta conexión entre disciplinas, campos y categorías que habían estado aislados producía situaciones inéditas. Seguir leyendo el articulo desde: http://www.circulobellasartes.com/ag_ediciones-minerva-LeerMinerva.php?art=314
En los últimos años –en parte gracias a tu labor, Manuel, desde la revista Quaderns y la editorial Actar– se ha producido una profunda revisión de la forma de abordar la arquitectura. Por supuesto, como decía Richard Rorty, el conocimiento se construye siempre a partir de la redefinición de lenguajes anteriores. Así, la topografía siempre ha sido objeto de la arquitectura, lo mismo que la geografía, pero desde el momento en que desligamos estos términos de lo natural y su descripción y los aplicamos a la arquitectura, a lo artificial, adquieren connotaciones novedosas. Los tiempos en los que se oponía ciudad y naturaleza, hombre y animal, han quedado atrás. La ciudad es el hábitat del hombre, y objeto, por tanto, de la ecología, que se ve obligada a ocuparse de las ideas de agrupación y densidad propias de este entorno, una densidad que es ecológica, pese a los argumentos ingenuos que tratan de denigrarla desde un entendimiento defectuoso de lo que es la ecología. Así, términos como «topografía», «geografía» o «ecología», sin ser novedosos, una vez reformulados y aplicados a la arquitectura, nos ayudan a entender y redefinir nuestra realidad de otro modo.
MANUEL GAUSA
Son cuestiones que nos interesaron mucho en Quaderns, en la misma época en que vosotros empezabais a publicar Circo, y Federico Soriano y Pepe Ballesteros Fisuras. Fue un momento de exploración muy intenso: nuestra generación advertía que se enfrentaba a una etapa de cambio, y nuestro mayor foco de interés fue la transformación de la arquitectura y su relación con la ciudad, convertida de repente en un entorno más complejo y dinámico. Necesitábamos entender de otro modo esa relación con una ciudad múltiple: ciudad tejido, ciudad industria, ciudad construida, ciudad monumental, ciudad paisaje… El paisaje fue una de las claves más fructíferas de esta investigación; reivindicamos su condición natural y artificial a un tiempo, tan susceptible de manipulación como la ciudad misma. Entender el paisaje como arquitectura o artificio revelaba aspectos inadvertidos. Esta conexión entre disciplinas, campos y categorías que habían estado aislados producía situaciones inéditas. Seguir leyendo el articulo desde: http://www.circulobellasartes.com/ag_ediciones-minerva-LeerMinerva.php?art=314
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