LA PIEL DE LAS CIUDADES.. |
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LA PIEL DE LAS CIUDADES..
El siguiente artículo trata sobre el estudio del nuevo paradigma de pensamiento aplicado a la arquitectura y ha tenido una buena acogida. Soy arquitecto, pero me dedico profesionalmente a la pintura de la arquitectura (arte) y a investigar y escribir sobre potencial humano.Mi biografía puede consultarse en www.cristinabergoglio.com o colocando este nombre cristina bergoglio en el buscador google. Las imágenes adjuntas corresponden a mi reciente exposición en Madrid por si os interesa el artículo y acompañarle con una imagen. Muchas gracias por vuestro emprendimiento.LA PIEL DE LAS CIUDADES.
Me ha encantado la entrevista al urbanista Manuel de Solá Morales, no solo como arquitecto sino también como bestia urbanita que soy. Las ciudades de hoy son un organismo intensamente vivo, palpitante, imposibles de acotar. Tienen una metástasis del asfalto inevitable y acelerada. Los arquitectos que habitamos y hacemos ciudades hoy, tenemos un fin que va más allá de salvar la función del programa y ganar dinero. La arquitectura debe construir esa piel de la que habla De Solá Morales, de un modo inteligente, pero que también que permita esa expansión con poesía y belleza y no sólo sea una reproducción de espacios repetitivos y esclavos de la especulación inmobiliaria. Para ello debemos decir muchas veces que no. De otro modo corrompemos la esencia de las ciudades que deseamos habitar. Comprendo que ser arquitecto en grandes metrópolis actualmente es sumamente complejo porque nunca en la historia del urbanismo hubo tanta población ni tanta actividad ni tanta interacción ocio-trabajo entre el hombre y el medio. Insto a todos los arquitectos a reflexionar sobre la piel urbana, a respetarla y amarla.
A enriquecerla. Tenemos los arquitectos la responsabilidad de emocionar a través de ella, porque hasta la mínima intervención en una esquina es hacer ciudad. Y la responsabilidad de que a los humanos nos encante merodear por el mundo saboreando ciudades e incluso jactándonos de ello, es de nosotros: los arquitectos que construimos su piel. Entonces, las cajas del hombre son reflejo de sus cajas internas, de sus paradigmas, de lo que entiende por realidad. Estamos ante un gran cambio de consciencia planetaria. El nuevo paradigma de pensamiento está despertando en muchas personas. Pero muy pocas aún. Menos del tres por ciento de la población mundial conoce las leyes universales. Y desconoce por completo esa gran mayoría: la ley universal de la atracción con la que todo humano atrae a su vida, a través de su estado predominante emocional, todos sus hechos, su vida diaria. Sólo un bajísimo porcentaje de esta población terráquea sabe que es un creador y no una víctima. La clase política es un síntoma claro y contundente de este desconocimiento. De esta des-educación. Si en las próximas décadas el político no sigue al filósofo, al científico y al artista, la raza humana no sobrevivirá y si lo hace, será en condiciones de extrema polaridad riqueza-pobreza.
El político no es una expresión de la Inteligencia Universal, es un súbdito, un precursor del falso yo humano: el ego. Y mientras la mente egótica dirija nuestras vidas, tu arquitectura es totalmente ineficaz, por eficaz que se presente al principio. Sólo contiene y satisface actividades egóticas del hombre. El acto de construir las casas del hombre, el vestido del hombre, la comida del hombre es totalmente secundario en el siglo 21. Lo que necesita el hombre es de una vez por todas reconocer, recordar que es un ser espiritual con experiencia humana. Todo debate sobre la arquitectura que no contemple esta noción, pertenece a la vieja consciencia del hombre. La que el hombre ha usado toda su historia. Entonces, los siguientes debates de arquitectura entre arquitectos y estudiantes, entre arquitectos y arquitectos, entre arquitectos y políticos, no tienen que tener a la arquitectura como tema central. Porque la gran crisis actual de la sociedad planetaria no tiene nada que ver en cómo son sus cajas externas, sus carcasas. Sino que la crisis es interna. Como arquitecto tienes que re-educarte nuevamente. Tienes que cambiar necesariamente de paradigma lo antes posible, porque no puedes dejar de funcionar. No puedes dejar de “hacer temporariamente de arquitectoâ€. Sí, el esfuerzo en el estudio va a ser doble o triple. Porque cambiar de paradigma exige un alto compromiso con los especialistas: físicos cuánticos, filósofos, médicos holísticos, autores que han profundizado en el estudio de la naturaleza mental del universo. Hasta que no sepas que habitas un universo cuyo material básico es la mente. Hasta que como arquitecto no sepas que el átomo está prácticamente vacío.
Nada puedes hacer por el hombre. Porque eres viejo, tu mente es vieja. No sirve. Está fuera de la evolución del universo. Es exactamente lo mismo que si un arquitecto hoy en día pensara que la tierra es plana. No puede diseñar nada un arquitecto que en pleno siglo 21 piensa que la tierra es plana y sostenida por elefantes. Pues eso es el paradigma de pensamiento que nos ha regido hasta hoy. Debes construir a un nuevo hombre interno que traducirá esa alquimia luego en las cajas del hombre, sus hábitats. Por eso , como arquitecto, tu educación en la nueva consciencia es clave. Ahora no importa si el techo es de titanio o si es de madera, o si es con formas orgánicas, o si es con formas geométricas. Debes comprender que todo esto ahora en los debates de arquitectura es totalmente secundario, porque estás hablando de cajas del hombre en una tierra plana, cuando la tierra es redonda. Sigue mientras tanto haciendo lo que puedas, haciendo las cajas del hombre lo más cercanas a su esencia que puedas, pero como arquitecto tu prioridad es estudiar el nuevo paradigma. No estudies al político. El político no es inferior en su esencia a nadie, porque en todos habita el ser. Pero el político no expresa la inteligencia del Ser, por ende el político debe seguir al filósofo, al científico y al artista que eres tú, si queremos que la raza humana no se extinga. El político es en la superficie un ser inferior. Porque es inferior a sí mismo. Por eso, como arquitecto no debes ocuparte de lo que hace, piensa o dice el político. Debes ocuparte de lo que piensa, dice y hace el filósofo, el pensador, el artista evolutivo y el científico que conozca las leyes universales. En las próximas ´décadas, si el hombre sobrevive, el político seguirá al filósofo en orden de jerarquía.
A enriquecerla. Tenemos los arquitectos la responsabilidad de emocionar a través de ella, porque hasta la mínima intervención en una esquina es hacer ciudad. Y la responsabilidad de que a los humanos nos encante merodear por el mundo saboreando ciudades e incluso jactándonos de ello, es de nosotros: los arquitectos que construimos su piel. Entonces, las cajas del hombre son reflejo de sus cajas internas, de sus paradigmas, de lo que entiende por realidad. Estamos ante un gran cambio de consciencia planetaria. El nuevo paradigma de pensamiento está despertando en muchas personas. Pero muy pocas aún. Menos del tres por ciento de la población mundial conoce las leyes universales. Y desconoce por completo esa gran mayoría: la ley universal de la atracción con la que todo humano atrae a su vida, a través de su estado predominante emocional, todos sus hechos, su vida diaria. Sólo un bajísimo porcentaje de esta población terráquea sabe que es un creador y no una víctima. La clase política es un síntoma claro y contundente de este desconocimiento. De esta des-educación. Si en las próximas décadas el político no sigue al filósofo, al científico y al artista, la raza humana no sobrevivirá y si lo hace, será en condiciones de extrema polaridad riqueza-pobreza.
El político no es una expresión de la Inteligencia Universal, es un súbdito, un precursor del falso yo humano: el ego. Y mientras la mente egótica dirija nuestras vidas, tu arquitectura es totalmente ineficaz, por eficaz que se presente al principio. Sólo contiene y satisface actividades egóticas del hombre. El acto de construir las casas del hombre, el vestido del hombre, la comida del hombre es totalmente secundario en el siglo 21. Lo que necesita el hombre es de una vez por todas reconocer, recordar que es un ser espiritual con experiencia humana. Todo debate sobre la arquitectura que no contemple esta noción, pertenece a la vieja consciencia del hombre. La que el hombre ha usado toda su historia. Entonces, los siguientes debates de arquitectura entre arquitectos y estudiantes, entre arquitectos y arquitectos, entre arquitectos y políticos, no tienen que tener a la arquitectura como tema central. Porque la gran crisis actual de la sociedad planetaria no tiene nada que ver en cómo son sus cajas externas, sus carcasas. Sino que la crisis es interna. Como arquitecto tienes que re-educarte nuevamente. Tienes que cambiar necesariamente de paradigma lo antes posible, porque no puedes dejar de funcionar. No puedes dejar de “hacer temporariamente de arquitectoâ€. Sí, el esfuerzo en el estudio va a ser doble o triple. Porque cambiar de paradigma exige un alto compromiso con los especialistas: físicos cuánticos, filósofos, médicos holísticos, autores que han profundizado en el estudio de la naturaleza mental del universo. Hasta que no sepas que habitas un universo cuyo material básico es la mente. Hasta que como arquitecto no sepas que el átomo está prácticamente vacío.
Nada puedes hacer por el hombre. Porque eres viejo, tu mente es vieja. No sirve. Está fuera de la evolución del universo. Es exactamente lo mismo que si un arquitecto hoy en día pensara que la tierra es plana. No puede diseñar nada un arquitecto que en pleno siglo 21 piensa que la tierra es plana y sostenida por elefantes. Pues eso es el paradigma de pensamiento que nos ha regido hasta hoy. Debes construir a un nuevo hombre interno que traducirá esa alquimia luego en las cajas del hombre, sus hábitats. Por eso , como arquitecto, tu educación en la nueva consciencia es clave. Ahora no importa si el techo es de titanio o si es de madera, o si es con formas orgánicas, o si es con formas geométricas. Debes comprender que todo esto ahora en los debates de arquitectura es totalmente secundario, porque estás hablando de cajas del hombre en una tierra plana, cuando la tierra es redonda. Sigue mientras tanto haciendo lo que puedas, haciendo las cajas del hombre lo más cercanas a su esencia que puedas, pero como arquitecto tu prioridad es estudiar el nuevo paradigma. No estudies al político. El político no es inferior en su esencia a nadie, porque en todos habita el ser. Pero el político no expresa la inteligencia del Ser, por ende el político debe seguir al filósofo, al científico y al artista que eres tú, si queremos que la raza humana no se extinga. El político es en la superficie un ser inferior. Porque es inferior a sí mismo. Por eso, como arquitecto no debes ocuparte de lo que hace, piensa o dice el político. Debes ocuparte de lo que piensa, dice y hace el filósofo, el pensador, el artista evolutivo y el científico que conozca las leyes universales. En las próximas ´décadas, si el hombre sobrevive, el político seguirá al filósofo en orden de jerarquía.
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