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El
Viviendas y medio ambiente. ALBUQUERQUE, Nuevo México, EEUU (AP) _
Norm Schreifels está construyendo su casa de ensueño, una mansión de 495 metros
cuadrados con vistas de las montañas Sandia, un comedor al aire libre que
permite observar las luces de la ciudad, y una serie de plazas y portales para
aprovechar el clima de Nuevo México. Gruesas vigas talladas a mano atraviesan el
alto techo de la sala principal y las ventanas se extienden desde casi el piso
hasta el cielo raso para permitir observar las montañas más allá del valle
atravesado por un río. A primera vista, la vivienda pondría frenético a
cualquier defensor del medio ambiente. Pero Schreifels, que administra la
empresa constructora Sun Mountain Construction Inc., quiere que la gente observe
atentamente su mansión. “Erigimos una gran vivienda justo aquí para que la gente
se vuelva loca y empiece a formular preguntas”, dijo. Todas las respuestas
apuntan a la llamada “construcción verde”, una tendencia que está comenzando a
acelerarse en Estados Unidos a medida que los dueños de viviendas luchan con
tarifas más elevadas de electricidad y los líderes empiezan a hablar de
abandonar la energía fósil para acudir a fuentes de energía renovable. Cientos
de constructores de viviendas, arquitectos y expertos de la industria se
congregaron recientemente en Albuquerque para intercambiar ideas durante la
Conferencia sobre Construcción Verde de la Asociación Nacional de Fabricantes de
Viviendas de Estados Unidos. Docenas de ellos visitaron la mansión construida
por Schreifels y por otros contratistas que están usando mejores técnicas de
fabricación de casas y materiales inocuos para el medio ambiente. “De aquí en
diez años será la manera de hacerlo. No porque resulte obligatorio, sino porque
es la forma correcta de hacerlo”, dijo Armando Cobo, un diseñador de Albuquerque
que ha promocionado los estándares propuestos por la Asociación Nacional de
Fabricantes de Viviendas. Durante los últimos cinco años Cobo se ha limitado a
diseñar viviendas destinadas a proteger la ecología, y ningún cliente se ha
sentido espantado por sus proyectos.
“Tiene perfecto sentido”, dijo. “Por una pequeña cantidad de dinero, usted puede
tener una vivienda mejor, y que no consume tanta energía” como las casas
tradicionales. “¿Por qué alguien querría algo que no satisface esos estándares?
Eso se cae de maduro”. Las nuevas técnicas han hecho desaparecer esas viviendas
que parecían extravagantes, con una mezcla de neumáticos reciclados y latas de
aluminio, además de paneles solares poco elegantes. Ahora los sistemas de
energía solar pueden ser disimulados en los techos, el aislamiento térmico
fabricado con material reciclado resulta invisible detrás de paredes cubiertas
con pintura no tóxica, y sistemas de calefacción y refrigeración más eficientes
son entretejidos en el esqueleto interno de la vivienda. Algunos de los
constructores de esas casas usan técnicas de enmarcado que reducen el
despilfarro. Otros buscan oportunidades para utilizar materiales de descarte.
Las vigas y otros elementos de madera en la vivienda de Schreifels provienen de
material recogido luego de un incendio forestal en el norte de Nuevo México. Si
bien esa madera “tiene más grietas” que las conseguidas en aserraderos, “a mí me
gusta así”, señaló Schreifels. Algunos constructores están rediseñando sistemas
de calefacción y de aire acondicionado para que operen con más eficacia. Otros
propician paredes exteriores más gruesas, que ofrecen más aislamiento térmico, e
instalan excusados con bajo flujo, a fin de conservar agua. Pero funcionarios de
la Asociación Nacional de Fabricantes de Viviendas admiten que la cifra de
constructores que intentan esas técnicas es baja, y quieren que más
constructores tradicionales se sumen a la tendencia.
Según la organización, unas 2.600 viviendas fueron construidas en el 2002
acatando algunos estándares tendientes a defender el medio ambiente. La cifra
subió a 14.600 viviendas en el 2004, y se espera que la cifra se vuelva a
multiplicar este año, dijo Ray Tonjes, presidente del subcomité de construcción
verde de la asociación. “No es nada complicadísimo”, dijo Tonjes aludiendo a la
tecnología para fabricar ese tipo de viviendas. “Es realmente una cuestión de
sentido común”. Para ayudar a los constructores, la asociación creó pautas que
cubren todo, desde el diseño del terreno hasta la cualidad del aire en el
interior de la vivienda, y normas para ahorrar energía. Las pautas son flexibles
y se ajustan a diferentes zonas de Estados Unidos. Por ejemplo, la Asociación de
Constructores de Viviendas de la zona central de Nuevo México divulgó en marzo
sus pautas, pero les añadió requisitos más estrictos para la conservación del
agua. Nuevo México acaba de padecer uno de los inviernos más secos de su
historia. Funcionarios de la asociación de viviendas esperan que programas
similares se lleven a cabo en más de una docena de áreas metropolitanas para
fines de este año. Tal vez uno de los factores que pueden propulsar ese tipo de
construcciones es el ahorro de dinero. Schreifels espera que sus facturas de
electricidad disminuyan en por lo menos un 60% gracias a las nuevas técnicas
para ahorrar energía. “Creo que con el alza del combustible y los precios del
petróleo, y los aumentos de todo lo demás, no tendremos otra opción” que la
construcción verde, señaló. (Enviado por: Raul Kiñoz Perez,
Republica Dominicana.
Fuente oficial: Diario LIbre.) |