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La
nueva cara magna de la UASD. El Aula Magna de la Universidad
Autónoma de Santo Domingo (UASD) tiene una nueva cara. Este edificio de forma
redondeada, siempre dispuesto a recibir sus docentes como a los primeros
destellos de sol, dio un giro a su estructura para esperar a estudiantes,
empleados y profesores en ambiente moderno y confortable. Como parte del
proceso de restauración de la UASD, el Aula Magna fue modificada y en su parte
oeste le fue anexado un gran salón que sirve de lobby, una figura ausente en el
anterior diseño del edificio. Este nuevo espacio, consiste en una gran caja de
cristal transparente, colocado sobre un espejo de agua, para que a través de él
se permitiera la visión del edificio original, según comenta el creador del
diseño, arquitecto Frank Ortega. La intervención incluyó además el cierre
de todo el alrededor del edificio, creando un anillo de circulación, que antes
estaba a la intemperie y cuyos marcos de aluminio fueron desplazados por el
vidrio, también con intención de preservar la esencia del edificio. “Una tarea
muy delicada” según lo adelanta Ortega, pues se trató de restaurar el edificio
sin cambiar la esencia de aquello que por décadas ha significado el símbolo de
la UASD.
“Es una obra con un valor histórico y arquitectónico muy importante, pero que
estaba completamente deteriorada, porque creo que nunca se terminó bien, es
decir el edificio no tenía la dignidad que amerita para ser un edificio
simbólico de la universidad”, sostiene. Cómo causa de ese deterioro el
arquitecto cita que con el crecimiento de la UASD se fueron invadiendo espacios
destinados a ser áreas nobles. Por eso era necesaria su intervención para
lograr que funcionara bien, rescatar su esencia arquitectónica, y para ofrecer
una nueva imagen de la universidad de cara a la modernidad y enmarcado en la
visión de sus autoridades de querer convertir a la UASD en un centro educativo
de primer orden en toda Latinoamérica. Una de las primeras ideas que
determinó el diseño de Ortega fue cambiar el eje este oeste con que fue
diseñada la universidad. “El eje llegaba hasta el Alma Mater y en su lado oeste
no continuaba, sin embargo hay una entrada importante de la universidad de este
lado con un portón y que debe ser la nueva entrada, porque la Ciudad se ha
extendido hacía el oeste”. El objetivo, dice, fue que el edificio se
enalteciera y ofreciera una nueva cara. Como complemento de los cristales en
las paredes se vuelve a utilizar el mármol, pero de un modelo menos poroso que
el existente. Las persianas se sustituyeron por vidrio fijo, ya que las
existentes no controlaban la fuga de aire acondicionado, que se instaló con el
nuevo modelo. Todo el interior del edificio fue recubierto con madera y
alfombra y recibió una serie de modificaciones. El área que antes servía como
registro, fue eliminada del Aula Magna y en ese espacio se creó un museo para
albergar las obras de arte que desde antaño permanecen en la universidad. El
edificio, sede de grandes eventos estudiantiles, cambió toda su iluminación y
fue dotado de un nuevo sistema de sonido, tarea que estuvo a cargo de la
empresa Nutech. El paisajismo de los alrededores del edificio también fue
restaurado. Por: Tania Molina |