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Arquitectura de sistemas. El canal, en conjunto con toda la industria
de TIC, debe dejar atrás la “moda” de productos y versiones para convertirse en
una industria de soluciones confiables, predecibles y permanentes. Pero esta
conversión requiere de una nueva metodología para transformar los resultados de
la puesta en marcha de TIC en algo más exacto, dejar de ser impredecible y
reducir los márgenes de error.
Infraestructura virtual. Los días de los departamentos de sistemas en las
empresas pueden estar contados. Las reglas en los negocios están cambiando, pero
también el cómo y dónde: el trabajo es realizado para lograr el desarrollo de
ecosistemas de negocios que permitan hacer más con menos, en más lugares. La
denominada infraestructura virtual evolucionará para que dinámicamente se usen
equipos y dispositivos, de acuerdo con la conveniencia de los usuarios en el
lugar y momento correctos. Otra alternativa será ajustarse a un presupuesto,
pues habrá una empresa que pondrá infraestructura física en renta para crear
múltiples departamentos de TIC virtuales. Ello habilitará la creación de cadenas
productivas y ecosistemas de negocio. Con todo, siempre habrá alguien
responsable o un coordinador de las funciones del departamento de TIC, pero el
verdadero trabajo se realizará externamente.
Multidisciplina. Conocer las herramientas de TIC es indispensable, pero ha
dejado de ser una prerrogativa. La verdadera ventaja se encuentra en el correcto
uso de esas herramientas para resolver problemas reales entre empresas,
gobiernos, instituciones financieras y otros, siempre y cuando se parta de un
diagnóstico preciso que implique trabajo en equipos multidisciplinarios con un
solo fin: aplicar conocimientos y habilidades en campos diferentes para lograr
resultados espectaculares.
Mercados de uno. Será necesario tener la capacidad de competir en tiempo
real: desarrollar la habilidad de ajustar las herramientas y propuestas en cada
ocasión para cada cliente, desde precios y ofertas. Cada cliente requiere de
herramientas diferentes y de ajustes, pero todo ello basándose en un esquema
común que pueda ajustarse a la medida de cada necesidad y presupuesto.
Energía y ecología. La percepción de contar con recursos ilimitados ha sido
siempre errónea. En los próximos años se deberán hacer más serios ajustes en el
consumo de energía y recursos naturales. Aquí es donde el canal puede
convertirse en un socio que proponga mecanismos para ahorrar energía, reciclar
equipos y consumibles. No sólo representará un buen negocio, también una forma
más responsable de hacer negocios.
Financiamiento. Una vez establecida una metodología clara, con las
herramientas adecuadas, podrá tomarse el siguiente paso: crear mecanismos que
permitan a cualquier empresa o individuo acceder al financiamiento adecuado con
un propósito: llevar su idea a la realidad, ofreciéndole múltiples opciones para
usar y aprovechar la tecnología que necesita.
Todas las brechas. Será necesario tomar acciones para que la mayoría de las
personas sean consumidoras de tecnología. No sólo se debe cerrar la brecha
digital, también otras brechas, como las de alimentación, vivienda, educación…
De todas ellas quizá la más importante sea la de empleo digno, indispensable
para que el canal y las empresas tengan muchos consumidores más. Al respecto, se
requerirá de una verdadera participación política para que la cantidad y calidad
de los consumidores mejore; pero también el desarrollo de ciencias, tecnologías
y culturas mexicanas. Finalmente, el canal cuenta con los mecanismos para
resolver estos retos, pero sólo quienes se comprometan a una mejora continua y a
enfrentar la constante competencia para transformarlos en oportunidades de
negocio tendrán la posibilidad de integrarse a los nuevos ecosistemas de
negocios. Fuente:
www.esemanal.com.mx
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