|
La pintura al óleo se seca relativamente despacio con poca
alteración del color, lo que permite igualar, mezclar o degradar los tonos y
hacer correcciones con facilidad. El pintor no está limitado a las pinceladas
lineales, sino que puede aplicar veladuras, aguadas, manchas, vaporizaciones o
empastes (pigmentos muy espesos). El óleo permite obtener efectos de gran
riqueza con el color, los contrastes tonales y el claroscuro.
MATERIALES Y TÉCNICAS
EN LA PINTURA.
• En la actualidad, casi todos los artistas utilizan
materiales comerciales, aunque quedan algunos que prefieren preparar sus propias
pinturas al estilo tradicional. La pintura al óleo se compone de pigmentos
molidos mezclados con un aceite que se seca al estar expuesto al aire. Los
pigmentos, o polvos de color, deben ser insolubles, insensibles a la
decoloración y químicamente inertes
• La superficie pictórica consiste en un soporte, que puede ser una tabla o un
panel compuesto, o más frecuentemente, una tela de lino, algodón o yute tensada
en un bastidor o encolada a una tabla. El soporte va cubierto con una
preparación, hecha con una fina capa de yeso y cola o apresto.
• La preparación hace que el soporte sea menos absorbente y proporciona una
superficie pictórica que no es ni muy áspera ni muy suave; puede ser blanca
aunque generalmente se aplica encima una capa de color, que suele ser gris,
castaño oscuro o rojiza.
• Para pintar al óleo se procede, tradicionalmente, por etapas. En primer lugar
se bosqueja el dibujo sobre la preparación a lápiz o a carboncillo. Después se
rellenan las amplias zonas de color con una pintura fluida, y se van refinando y
corrigiendo sucesivamente con pintura más espesa a la que se añade óleo,. Este
proceso puede durar desde pocos días hasta meses o incluso años.
• Una vez seca la pintura, se barniza para protegerla de la suciedad y para dar
más vida a los colores. Todos los barnices terminan por oscurecerse, por lo que
deben ser de fácil eliminación para volverlos a aplicar. |