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Entre
1820 y 1826, Telford construy6 un puente colgante
sobre el Menai, en Inglaterra, salvando un vano de
177 m y utilizando como elementos de suspensi6n dos
cadenas de eslabones de hierro forjado; cada uno de
ellos fue probado antes de montarlo y fueron
tendidas de una vez ambas cadenas, de las cuales se
colg6 el tablero. La falta de arriostramiento hizo
que todo el puente debiera ser montado por dos veces
antes de su total reconstrucci6n en 1940, pero de
todos los primeros puentes colgantes del mundo es el
que más años ha sobrevivido.
Las cadenas fueron sustituidas
por cables por primera vez en un puente francés. La
dificultad pare conseguir cables de suficiente
grosor y longitud que resistieran los enormes
esfuerzos de tracci6n originados por las cargas en
los grandes vanos fue resuelta por John Roebling,
americano de origen alemán, quien inventó, en 1841,
un procedimiento para formar in situ, a partir de la
reunión de alambres paralelos, de hierros forjados,
los cables que habían de soportar el puente del
Grand Trunk, de 250 m de vano, agues abajo de las
cataratas de Niágara.Así se abri6 el camino pare la
construcci6n de puentes colgantes cada vez mas
largos, el cual culmin6 en el de Verrazzano Narrows,
a la entrada del puerto de Nueva York, sobre un vano
de 1.298 m, el mas largo de América, y el de Humber,
Inglaterra, con un vano de 1.410 m de luz, el mas
largo de Europa. El puente colgante es, de por si,
una estructura de poca rigidez que precisa de
medidas especiales encaminadas a proporcionarle la
resistencia conveniente a los tipos de cargas que
mas le afectan: el viento transversal y el
ferrocarril, con sus pesadas cargas m6viles
concentradas. Para conseguir esta rigidez, el
tablero ha de ser reforzado con grandes riostras en
celosía, o estar formado por vigas caj6n
aerodinámicas, y mediante tableros de planchas
soldadas a unas vigas caj6n, combinaci6n que
proporciona la máxima rigidez con mínimo peso.
Información colaborada por:
Ignacio Barrientos desde España. |