|
Consta de dos pisos al incluir, bajo el suelo
del patio, una cripta circular que cubre la roca del martirio
del Apóstol, y sobre ella campea airoso un edículo cilíndrico,
rodeado por una columnata de orden toscano con triglifos en el
friso entre metopas con bajorrelieves alusivos a la vida de San
Pedro. Se inspira indudablemente en los tholoi griegos de Epidauro, Delfos y Olimpia, o en los más cercanos templos
romanos circulares de Vesta o la Sibila. El cilindro
adopta por encima de la balaustrada aspecto de tambor con
ventanas abiertas o ciegas con conchas de gallones, y termina en
cúpula semiesférica con esfera y cruz. Aunque no se lo rodeó de
un patio circular, como sabemos por el grabado de Serlio quiso
Bramante, sino rectangular, el Templete produce a pequeña escala
diáfana impresión de monumentalidad clásica, en la que los
ascendientes grecorromanos se sueldan en armónica concordativo
con la rememoración cristiana. |