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En cualquier caso, el sistema constructivo
utilizado por una comunidad en cualquier caso refleja parte de
su personalidad puesto que al construir se pretende transformar
el medio natural en un medio artificial adoptado a las
necesidades del hombre y el proceso de transformación revela las
necesidades a cuya solución conduce.. Desde que el hombre
abandonó el refugio que le brindaba la caverna, hasta hoy, han
ocurrido tres descubrimientos estructurales que han dado lugar a
tres sistemas de construir diferentes: Adintelado, Abovedado,
De estructuras internas...
La arquitectura adintelada. Surge cuando el hombre
observó que dos elementos verticales pueden soportar un tercer
elemento. Este sistema basado en el dintel y la columna es el
más antiguo. Su origen se encuentra en la arquitectura lignaria
(de madera) de la cual no nos quedan testimonios. Las primeras
muestras de arquitectura adinteladas pétrea, están en los
dólmenes históricos, que son grandes lozas verticales que
sostenían otra horizontalmente sobre ellos. También en Egipto se
utilizó el sistema adintelado en sus grandes obras. Grecia llevó
este sistema a la perfección. Los bloques de piedra extraídos de
las canteras (minas de piedra) transportados a las obras donde
se acababan de tallar, cuando estaban en su emplazamiento
definitivo se pulimentaban. Aunque se conocían los materiales
aglomerantes, se prefería el ajuste perfecto de los sillares (bloques
de piedra cortados a escuadra, o sea, a ángulos rectos). Otro
sistema que podemos considerar como una variante del adintelado
es el de los muros de carga, usados en especial en la
arquitectura popular doméstica el cual es mucho más económico.
El sistema abovedado tiene su base en el arco o elemento
sustentante de forma curva destinado a salvar un espacio más o
menos grande formado por piedras talladas en forma de cuña (dovelas).
El arco básico es el de medio punto, una bóveda es una obra de
fábrica de forma arqueada cuya misión consiste en cubrir un
espacio comprendido entre dos muros o soportes creando un techo
o una cubierta. Sus formas pueden ser múltiples según el arco
pero todas se derivan en dos fundamentales que son: la
cilíndrica y la esférica. En sus orígenes, el sistema abovedado
está ligado a la arquitectura de ladrillos, aparecida en oriente
próximo (España, Persia) donde la escasez de piedra y bosques
obligó a la búsqueda de nuevas soluciones. Roma tomó el sistema
abovedado de los etruscos (de procedencia Oriental) y lo usó
para cubrir impresionantes espacios. La arquitectura de
estructura Interna. La arquitectura basada en las líneas de
fuerza surge en el siglo XIX con el advenimiento del hierro y de
la ingeniería y con la aparición del neogótico. Las nuevas
construcciones, como el Cristal Palace -1851- y la Torre Eiffel
-1889- son una clara muestra de las posibilidades de los nuevos
materiales aplicadas a las líneas de fuerza. Así el uso del
hormigón armado permite crear un esqueleto interno para el
edificio, así como la creación de voladizos que enriquecen la
composición tanto en planta como en volumen. Al concentrarse los
empujes en el esqueleto interior, los muros sirven simplemente
para marcar los límites del espacio interior, de manera que
pueden convertirse en ligeras mamparas de vidrio, muros,
cortinas y adoptar cualquier forma deseada. Debemos destacar los
hallazgos que se han realizado en el campo de los pre-fabricados
entendiendo como tales no solo aquellos elementos constructivos
realizados fuera de la obra (casi todos), sino al montaje en la
misma de grandes paneles que se ensamblan como elementos de
fachadas, suelo, techo, etc. |