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Arquitectura Iberica
La calidad del presente. “El placer que sacamos de la representación del
presente proviene, no solo de la belleza de la que puede estar revestido sino
también de su calidad en el presente“(1). Fue así que Charles Baudelaire fijó
uno de los temas centrales a la condición del hombre contemporáneo, el de la
conciencia del presente, de su espacio, de experiencia y de su horizonte de
expectativa (2). El interés de Baudelaire por lo efímero y transitorio (la moda,
la bohemia pero también el arte) reside en aquello que éstos tienen de capacidad
de fijación del choque entre lo efímero y lo perenne; estos temas, hoy más que
en el siglo XIX, son centrales a la producción artística culturalmente
relevante. Haciendo el puente hacia la arquitectura, y para la relación de ésta
con el tiempo, es inevitable hacer converger los programas relacionados con el
comercio y ocio, o con el consumo en general, con la intensificación del
concepto de presente. Estas obras, generalmente asociadas a intervenciones en
espacios o edificios ya existentes, se caracterizan por ser respuestas donde la
distancia temporal entre proyecto y obra es muy reducida. Esa rapidez de
ejecución permite una sincronía con los recursos mutantes del presente. Algunas
respuestas de arquitectos de cara a estos programas generan paradigmas para la
cultura contemporánea en occidente. De “American Bar” en Viena de Adolf Loos,
pasando por la librería “Akateeminen” (actual librería académica) en Helsinki de
Alvar Aalto hasta las sucesivas intervenciones del verano en Serpentine Gallery
(con obras Ito, Niemeyer, Siza/ Souto de Moura entre otros) de Londres, el
carácter efímero o el uso lúdico no disminuyeron la capacidad critica de los
proyectos y mucho menos su intensidad. Sin embargo no son solo estas obras que
contribuyen para la formulación de un imaginario, también las obras de autores
sin dimensión internacional crearon en todas las ciudades europeas lugares que
se volvieron referencias locales para varias generaciones. En Portugal podemos
referir la “Brasileira do Chiado” en Lisboa, de Norte júnior, la (demolida)
tienda “Rampa” también en Lisboa de Conceiçío Silva o sanack-bar “Cunha” en
Oporto del dúo Palla & Bento de D'Almeida. La “calidad del presente” es el
denominador común a todos esos proyectos.
Materia Perenne, ¿arquitectura Efímera?. El la última década la aproximación
de la arquitectura a la materialidad y a los procesos constructivos quedó
marcada por la utilización (voluntaria o bajo coacción velada) de los productos
del mercado global. Las obras mas relevantes fueron aquellas que hicieron
posible la subversión de la relación causa- efecto de la arquitectura con esos
productos. Pero esa posición crítica (residencia o ironía) no generó ningún
consenso o modus operandi, por el contrario, volvió aun más complejo el espectro
de respuestas posibles. Emergieron dos caminos de este contexto. Por un lado una
práctica claramente consiente de los procesos híbridos que involucran la ruptura
de fronteras entre lo natural y artificial, y que causa las contradicciones
inherentes a esos procesos para que de ellos se le retiren un hilo de
intensidad, pero también un modo de supervivencia en el flujo de las fuerzas del
mercado. Rem Koolhaas se refería a la materialidad clásica como aquella donde un
edificio no puede prescindir de ninguna de las partes de modo que no se puede
asegurar su estabilidad y sentido de composición, por oposición a la
materialidad contemporánea que permite a un edificio prescindir de una de sus
partes (los materiales de revestimiento) pero no de un sistema de aire
acondicionado (3). Koolhaas orienta todo su trabajo como arquitecto en el
intersticio (inestable) de estas dos condiciones (se observa en la tienda
“Prada” en SoHo de Nueva York) sacando partido de la contradicción de los
términos y usando la ironía sobre la cultura de masas. Por otro lado se
consolidó una práctica claramente interesada en la idea de reducción de esos
procesos a gestos de expresión mínima, repudiando cualquier forma de
hibridación. Ésta última vía fue ganando, a lo largo de la década del 90,
contornos ideológicos progresivamente más conservadores, y, en simultáneo, fue
siendo apropiada por la cultura de masas que volvió banal la expresión
“minimalismo” (término dislocado del arte estadounidense de la década del 60
hacia el contexto europeo de la Guerra Fría en los años 80). John Pawson, uno de
los arquitectos más asociados a los espacios de comercio y ocio, adopta una
estrategia de trabajo a partir de materiales con tendencia perenne (como la
piedra o maderas macizas de calidad singular) para responder a programas
efímeros. Este enajenamiento consiente del ácter transitorio de los programas en
causa parece constituir una forma de resistencia a lo banal, a la contaminación
y a la reproducibilidad (su obra puede ser leída como una posibilidad de
trascendencia heredada de la aproximación espiritual de Arts & Crafts a los
materiales trabajados artesanalmente). Sin embargo las fuerzas del mercado
rápidamente habían absorbido por la superficie (literalmente) esta vía y la
transformaron en una expresión tan consumible como cualquier otra.
Hoy, Aquí y Ahora. Desde la década de los ochenta que los espacios de ocio
(basados en el consumo) dedicados al encuentro y el compartir social, muchos de
ellos cargados de carisma y de memorias de varias generaciones, fueron
agresivamente demolidos, o adulterados, para posteriormente albergar nuevos
programas. Si miramos retrospectivamente a las obras que resistieron y las
confrontamos con aquello que se hoy se construye nuevo, sobresale su dignidad,
espacial y constructiva, la capacidad de generar un ambiente, en síntesis, la
capacidad de generar acogida. La mayoría de estos nuevos espacios de comercio y
ocio, dentro o fuera del centro comercial, son incapaces de crear lugares. Son
rehenes de la banalidad vigente, hecha de dispositivos arquitectónicos muy
frágiles estética y constructivamente. Al nivel de la materialidad, el universo
de la arquitectura y del diseño de mobiliario está desprovisto de un mirar
crítico, informado, y, más importante, de una idea del ambiente. Todo esto
provoca la nostalgia por las obras que fueron demolidas (que son siempre más
intensas en la memoria de lo que fueron en realidad), o el renovado proceso de
aquellos que sobrevivieron. Fernando Salvador y Margarida Grácio Nunes son los
arquitectos responsables por algunos de los interiores más carismáticos
construidos en Lisboa. Desde los restaurantes Papaçorda (en Bairro Alto) y Bica
do Sapato (en Stª Apolónia), pasando por la discoteca Lux, fueron probando
aproximaciones glamurosas a la cultura contemporánea, con gran disponibilidad en
el cruce de referencias, extensibles a la cultura pop en su pluralidad
conceptual. En los trabajos de estos dos arquitectos reverberan la contaminación
artística y el optimismo, capaces de actuar como procesos de transformación de
realidades deprimidas o banales y convertirlas en lugares del mundo, operación
más compleja de lo que aparenta y que han quedado al margen de las
historiografías de la arquitectura más ortodoxa. La arquitectura contemporánea
portuguesa, con una tendencia solemne y de vocación ontológica, se abre
lentamente a las arquitecturas optimistas y menos comprometidas ideológicamente.
Y ahí se prueban, en el universo del consumo y del ocio, cruces programáticos
(el peluquero/tienda de zapatos Facto) o expresiones pop de carácter epidérmico
pero de gran eficacia como es el caso de algunas tiendas en la Rua do Norte en
Bairro Alto, Lisboa. Esta colisión entre lo erudito y lo pop(ular) no son
extraños al contexto internacional desde la pos-guerra. Es un universo vasto que
va de los casas ( case studies houses) californianas (que incluye trabajos de
autores como Charles & Ray Eames o Craig Ellwood) que desacralizaron la
arquitectura de Mies van der Rohe y la adaptaron al mundo pop, hasta relecturas
de la pos-modernidad venturina, que fijó la importancia de lo vernáculo urbano.
Hoy en la omnipresencia mediática de la obra de Koolhaas, donde convergen (o se
chocan) lo sublime, lo pintoresco y lo cutre se intuyen muchas posibilidades
tipológicas, expresivas y materiales. Pero en Portugal a pesar de ese vislumbre
de heterodoxia disciplinar la realidad es otra; una realidad sin espacios que
hagan a mediación entre la cafetería del museo y la tienda con piezas (diseño)
de autor.
Arquitectura. Un lugar de Mediación. “...entonces nos damos cuenta de que el
significado del mundo, de las cosas que nos rodean y que lo constituyen, no está
tanto en aquello que se le es atribuido por su creador, sino en el significado
que encuentran cuando son usadas, contempladas o disfrutadas por el hombre. Y
esta relación es un lugar de edición, producto del diálogo entre la cosa y el
hombre. En esta situación la confrontación superadora de prejuicios, que es el
verdadero diálogo asume los efectos de la temporalidad de las cosas y encuentra
algo para añadir a esa larga y reiterada historia.” (4).
Notas al texto:
-
Charles Baudelaire, “El Pintor de la Vida Moderna” (1863), Vega, Lisboa 1993
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Jürgen Habermas, “El Discurso Filosófico de la Modernidad”, Publicaciones D.
Quixote, Lisboa, 1990. “Y por qué el mundo nuevo, el mundo moderno, se distingue
del antiguo por el hecho de abrirse al futuro, el comienzo de la nueva época se
repite y se perpetúa a cada momento del presente, el cual a partir de sí mismo
genera lo que es nuevo.”
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Rem Koolhaas “Junkspace” revista Arquitectura Viva , nº 74, septiembre / octubre
2000. “El espacio basura (junkspace) se despoja de la arquitectura tal como un
reptil cambia de piel y renace cada lunes por la mañana. En el espacio clásico
la materialidad se basaba en un estado final que solo se podía modificar a costa
de una destrucción por lo menos parcial.”
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Fragmento de mi libro de apuntes sin referencia al autor o a la obra de donde
proviene.
En este número:
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“Una digresión errática ” | Texto de Ricardo Carvalho
-
“Dolce Vita Centro Comercial Miraflores, Oerias” | Promontório Arquitectos
-
“Left Bar, Lisboa” | Ricardo Carvalho + Joana Vilhena
-
“Bar Sétimo Céu, Lisboa” | Alberto Caetano
-
“Dal Bat. Showroom, Granada” | Antonio Jiménez Torrecillas
-
“Bodega de la Quinta da Touriga, Vila Nova de Foz Coa” | Antònio Rosas Leitío
Barbosa
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“Tienda Poltrona Frau, Lisboa” | Arquiprojecta
-
“Tienda del Avis, Porto” | Menos é Mais
-
“Piscina Flotante en el Rio Spree, Berlin” | AMP Arquitectos
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“Reforma de Nave Almacén, Valladolid” | Gabriel Gallegos Borges
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“Apoyo de Praia dos Caneiros, Algarve” | Cooptar
-
“Restaurante Rio's, Oeiras” | Santa Rita Arquitectos
-
“Feria y Mercado de Ganado, Ponte de Lima” | Josè Manuel Castro Carvalho Araùjo
-
“Nuevo Mercado de Ajuda, Lisboa” | J.A. Arquitectos .

Fecha de activación: 22 de mayo, 2006
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