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Mercado de las Pulgas - Paris. El
Mercado de las Pulgas, o Marché aux Puces, es un lugar cuya extensión va desde
la puerta de Clignacourt hasta la puerta de Saint Ouen. Este
mercado es de gran
significado, ya que el es el mercado más antiguo y con mayor tamaño, de todos
los mercados de las pulgas de París. Este mercado constituye un hervidero en el
cual se cruzan quincalleros y coleccionistas de antigüedades reales, los cuales
llegan de distintas partes del mundo. En este lugar son muchas cosas las que se
pueden encontrar, entre ellas:

• La mezcla de las tiendas de moda, en las cuales
predomina la estética hip-hop.
• Una gran cantidad de vendedores ilegales, los cuales se encargan de
suministrar al cliente artículos como son: relojes, tabaco y cualquier tipo
de mercancía de contrabando.
• Los famosos trileros, que son una especie de cazadores de turista, pues
tienen bastantes estrategias para tratar de apoderarse del dinero de los
demás, sobretodo con el famoso juego de los cubiletes.
En total el mercado tiene unas siete hectáreas de longitud, en las cuales
bullicio, es algo inevitable. Un mercadillo llamado Vernaison, el cual se
encuentra en la calles des Rosiers, constituye en mitad del comercio, un espacio
pacifico que contrasta enormemente con la mayoría de las zonas, que se dedican
en especial al turismo y están dotados de una gran cantidad de los hoteles de
París. En cada una de sus callecitas, es posible que te sorprendas pues son
muchos los descubrimientos que allí hallarás. Es este lugar podrás encontrar una
gran variedad de artículos que van desde:
• Postales.
• Diferentes tipos de mobiliarios.
• Ropa de gran valor.
• Juguetería en general.
• Ciertas monedas.
Los vendedores, muchas veces están solo por entretenimiento en este lugar, entre
un cliente y otro, comen, hacen bromas y convierten en mas grata la experiencia
de comprar en este lugar. Ellos son como una parte de este gran museo. Con ellos
siempre es posible regatear, claro esto se hace estratégicamente, pues lo
principal es que el precio será de acuerdo a la emoción que muestre el cliente,
por ende la indiferencia, es la mejor arma para negociar con los mercachifles. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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