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Museo de Soria. En la actualidad
Soria puede definirse como una capital pequeña, pero activa gracias a la
industria del turismo, que
conserva en parte su carácter histórico y medieval, con rincones que resumen esa
magia que ha seducido a viajeros de todos los tiempos. En contra parte, las
comunicaciones son escasas, lo que contribuye al estancamiento de su crecimiento
-las oportunidades de estudio y de trabajo se ven reducidas, por lo que muchos
abandonan la ciudad-.

Pero fuera de ese contexto social, nos encontramos con increíbles monumentos,
como el Museo Arqueológico de Soria -recibe el nombre de Museo Numantino- que
recoge buena parte de los hallazgos de la cercana Numancia. Este surgió de la
fusión de los museos Provincial y el Numantino de Soria. El museo Provincial
data del siglo XIX y fue creado a raíz de las Comisiones de Patrimonio
Histórico-Artístico que se crearon con la Desamortización de Mendizábal en 1835;
y fue inaugurado en la figura de museo en 1913.
El Numantino se desarrolla a raíz del estudio del yacimiento de Numancia, que se
comenzó a realizar en la década de los años sesenta del siglo XIX y adquirió
vigor entre los años 1906 y 1923. En 1914 se crea el museo que se inauguró en
1919. En 1932 el museo Provincial cambio el nombre a museo Celtibérico y para
1941 se crea la fusión de ambos, aunque manteniendo la independencia. Ya para
1968 se produce la unión definitiva. En 1989 se realizó una reforma integral del
museo, en la que se amplió la superficie de exposición. La presentación
permanente muestra de forma cronológica, la historia de la provincia de Soria.
Comienza por el Paleolítico Inferior y Paleolítico Superior; y sabe destacar
que, los yacimientos de la zona suministran una gran cantidad de objetos
Neolíticos. De la cultura Campaniforme, la Edad del Bronce y la edad de hierro
están representadas importantes piezas.
Hay representación visigótica que procede de lugares que ya estaban
consolidados, como las ciudades de Numancia, Osma y Tiermes. Además, importantes
piezas de arte románico y gótico. La exposición Celtibérica está ordenada con
criterio cronológico y se divide en tres grandes periodos, el antiguo, el pleno
y el tardío con muchas piezas en todos ellos. Destacan los ajuares funerarios
donde hay espadas de frontón y de antenas, fíbulas, pectorales de placa o de
espirales así como urnas funerarias. Un dato curioso: El recorrido por el museo
está adaptado para no videntes y deficientes visuales, para quienes se destina
una serie de piezas y reproducciones que pueden ser tocadas. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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