Arquitecto medieval



Arquitecto medieval

Nos encontramos ante un mundo que acababa de ver la lenta caída del más grande imperio de todos los tiempos (hasta entonces):

Roma.

Ahora el poder ha quedado atomizado en pequeñas regiones o “ciudades-estado”, concentrándose alrededor de ex-poderosos del Imperio Romano.

Ahora es la iglesia romana quien se nutre de cada vez más poder político, y el principal patrocinador de las construcciones y de los arquitectos.

¿QUÉ PASÓ CON EL TÍTULO DE ARQUITECTO?

El hecho de que los textos medievales a partir del siglo VII menciones cada vez menos el grecismo “arquitecto” es tomado por muchos como que se convirtieron en una raza en peligro de extinción y que, más tarde, las construcciones se efectuaban por simple dirección del clérigo que encargaba la obra y la artesanía de los gremios constructores, sin que existieran “arquitectos” de por medio.

También se manipula el hecho de que, en la inmensa mayoría de los casos, no se menciona quién diseñó determinado edificio, sino más bien, quién fue el patrón que puso el factor billete; es así en el caso del Abad Suger: ¿Quién se acuerda o quién sabe quién trabajó para él en Saint Denise?.


Y es que la Iglesia se había vuelto pedante, en muchos casos hasta el grado de creerse superior a Dios, hecho que se demuestra porque desde entonces sus “teólogos” estudian de todo menos los hechos básicos del tema vertebral de la Biblia: el Reino Celestial; pero como aquellos apóstatas le succionaron cual vampiro el poder al extinto imperio Romano, llegaron a la conclusión de que el Reino al que la Biblia hace referencia ya se encontraba en la Tierra, y que ellos eran los “príncipes” de ese sistema.

Así, se cuasi-sepultó el significado original de “ecclesia” y se transformó en algo físico, terrenal: Un edificio como símbolo de poder, un “landmark” de todo lugar ‘cristiano’. En todo este esquema no podía haber mucho espacio para dar fama a un hombre (el arquitecto) que simplemente fue instrumento del clérigo.

Aparte, el título arquitecto ya no era propio para los ‘arquitectos’ de la época, pues su profesión había perdido su significado Vitruviano como una combinación de artes liberales (no artesanías) con la técnica de la construcción: De esta ecuación Vitruviana para obtener un arquitecto: Architekton= Artista + Constructor, el primer término fue reemplazado por ‘Artesano’, y la pertenencia a ambos mundos (artesanos y albañiles o masones –nótese que en inglés albañil es mason-) le llevó a formar parte de gremios, especialmente los masones, cuyo significado ha cambiado desde la original asociación de albañiles hasta ser, hoy en día, casi una religión.

Los masones que también tenían capacidad para planear edificios importantes, como catedrales y universidades, pertenecían a una clase superior, los francmasones, los equivalentes a los actuales arquitectos, y no pertenecían a los gremios de los masones. (Según la enciclopedia Salvat).

Estos francmasones gozaban de libertad de movimientos y cuando comenzaban una catedral, por ejemplo, (trabajo para largo rato) fundaban una logia o agrupación transitoria. La palabra logia significaba “taller” de construcción. Más tarde los francmasones se convirtieron en una organización internacional, y luchaban por causas liberales, etc., etc., … eso ya es otra historia.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2016, 07. Arquitecto medieval. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/arquitecto-medieval.html.





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