Arquitectura Colonial



¿Qué es la arquitectura Colonial?

Cuando hablamos de arquitectura colonial nos referimos al grupo o conjunto de manifestaciones de la arquitectura que iniciaron en el continente americano, especificamente en América Latina, desde el descubrimiento del continente en año 1492 hasta la dia de la independencia del mismo, a principios del siglo XIX.

A inicios del siglo XVI  culminó la conquista de América, en su mayor parte, sobre ruinas de grandes imperios de caracter precolombinos, (como es el caso de México). Es a partir de allí se construyen los cimientos de la nueva civilización hispanoamericana.

La arquitectura Colonial


Conquista de America y Arquitectura colonial

Con el descubrimiento del Continente Americano, en 1492 surge la arquitectura Colonial con un conjunto de manifestaciones arquitectónicas determinadas desde su inicio por la conquista de América.

Basada fundamentalmente en el arte religioso, y determinada a su vez por las órdenes religiosas las cuales provenían del viejo continente.

Este tipo de arquitectura tomo en cuenta el espacio urbano, usando así un sistema reticular en el trazado de las ciudades, tomando como en ejemplo los esquemas Romanos propuesto por los españoles en aquella época.


Arte y estilos coloniales

Planas y monumentos coloniales

Las plazas y monumentos coloniales funcionan como elementos capaces de referenciar el conjunto, como es el caso de la construcción de las iglesias junto a algún tipo de plaza central la cual erige como punto de referencia.

La construcción de estos elementos arquitectónicos se realizan sobre la ruinas de grandes imperios, en ciudades como México y Perú, preparando de esta manera los cimientos para lo que es la Arquitectura colonial o la Nueva civilización hispanoamericana.

Desarrollo de la arquitectura colonial

  • Diferenciarán tanto por los materiales utilizados para la construcción.
  • La aplicación de nuevas Formas artísticas.
  • Adaptando a las variaciones étnicas y geográficas.
  • Se emplea una tipología en virtud de la función.
  • El nacimiento de esta nueva civilización hispanoamericana surge paralelo a grandes estilos artísticos desarrollados en Europa a finales del siglo XV.
  • El gótico, renacimiento, barroco y neoclasicismo fueron los estilos que influenciaron en la topología arquitectónica de la Arquitectura Colonial.
  • Los ejemplos de traza gótica que encontramos en Latinoamérica son por ello escasos y muy directamente emparentados con el primer renacimiento del siglo XVI.
  • La catedral de Santo Domingo (1521-1537), como la iglesia de San Francisco y la de la Merced, así como algunas portadas y edificios civiles en la República Dominicana.
  • Los templos de las órdenes religiosas (franciscanos y agustinos principalmente) anteriores a 1570 son de trazas góticas En México.
  • En el renacimiento se implanta paulatinamente en tres etapas diferenciadas en una primera fase el renacimiento aun se ve influenciado por el gótico, una segunda ligada con el plateresco, y una tercera fase, empeñada en la construcción de las grandes catedrales, con elementos decorativos más geométricos.
  • El barroco en Hispanoamérica es esencialmente decorativo. México y Perú son las dos ciudades en donde hubo más intensidad de este estilo. Mientras que en México hubo un buen manejo de los materiales, como son la piedra y el yeso creando con estos ricas policromías. El elemento de mayor importancia fue la cúpula, presente en todos los templos.
  • Neoclasicismo la vuelta a los modelos clásicos traídos por los arquitectos españoles de la Academia y la consiguiente aparición del neoclasicismo.
  • Columnas corintias que cubre la anchura de las tres naves del templo, con órdenes gigantes y frontón curvo de remate en la fachada, que le otorgan una especial belleza. Visibles en Guatemala, Montevideo, Perú, etc.

Historia de la arquitectura colonial en Iberoamérica.

Desde el año 1500 en que Pedro Álvarez descubrió el Brasil, no hubo un verdadero proceso de colonización, concretándose, a simples viajes de descubrimiento y a la fundación de factorías comerciales de escasa vida.

Al principio Portugal no concedió gran importancia a su nueva posesión. A estas excepciones aisladas sucedió un sistema casi feudal, el rey entregaba zonas del nuevo país a vasallos suyos, con derechos hereditarios.

Se fundaron así las primeras capitanías, el sistema de capitanías suponía una explotación mixta por la Corona y los particulares, no dio mayor resultado, reemplazándoselo por Gobernadores que dependían directamente del Estado.

En el Brasil todo quedó librado a la iniciativa privada.

No tuvieron las trabas comerciales que ahogaban a la América española. Durante todo el siglo XVII la colonización portuguesa quedó concentrada a una angosta faja sobre la costa del Atlántico.

La penetración pacífica fue obra de la centuria siguiente y eso sólo en la parte de Minas Geraes y Río Grande del Sur.

Las poblaciones de la costa cobraron rápida importancia gracias al cultivo de cañas de azúcar; el Brasil se convirtió en uno de los principales proveedores de Europa, y ello se tradujo en construcciones ostentosas, propias de un ambiente opulento. Como los indios se rehusaron a trabajar para los portugueses fue necesario importar esclavos negros, se formó una población mestiza.

El barroco y la arquitectura colonial de esta época.

El barroco, expresión de un arte complicado y brillante tenía que encontrar campo fértil en esas mentes afectas a la apariencia, a lo exuberante. En un ambiente tropical, lujurioso y colorido tenia que desembocar fatalmente en un barroquismo furioso.

Todo el entusiasmo constructivo se dedicó a la arquitectura religiosa. Los edificios jesuíticos representan lo más antiguo en la arquitectura del Brasil, son moderados, regulares, fríos, en medio de esa borrasca que caracteriza el arte en ese país.

Para los europeos saturados de renacimiento el arte jesuítico supone la expresión y la aparición del Barroco, para el Brasil significa una etapa atenuada, casi prebarroca, que se interrumpe en 1759 a raíz de la expulsión de la Compañía.

Desde el comienzo se usó en los templos un tipo de planta de origen portugués, bien distinta al usado en el resto del continente: una sola nave con o sin capillas laterales, sin crucero y cúpula (por lo general). La nave se cubría con bóveda de madera lo mismo que el presbiterio.

La falta de cúpula en las construcciones coloniales.

La falta de cúpula es una característica portuguesa. Ese sencillo esquema fue cobrando más independencia: las capillas laterales se remplazaron por largos corredores que llevaban desde la entrada (independiente de la puerta misma del templo) hasta la sacristía. Esta se colocó detrás del presbiterio, en sentido transversal y se le dio dimensiones colosales.

Otra diferencia es que tiene las capillas al lado del presbiterio, frente a los fieles (se ve en Italia). Las fachadas se mantuvieron tranquilas durante todo el siglo XVII: simples cadenas de piedra o pilastras sin ornato, frontis triangulares, torres cuadradas terminadas en pirámide recubierta de azulejos.

En el interior anunciaba tímidamente el comienzo de un barroquismo que más tarde sería de locura. En el siglo XVIII el ornato se concentró más en los techos de madera.

Las ciudades que tienen monumentos importantes del siglo XVII son Olinda, Recife, Bahía y Río de Janeiro. En Olinda, el convento de San Francisco porque tiene en su claustro una solución muy italiana.

Es un claustro de dos plantas, cuya galería baja tiene arcos de medio punto sobre columnas toscanas, en tanto que la galería alta es adintelada, también sobre columnas toscanas más pequeñas y con una base exagerada. Un techo de tejas cubre esta galería.

El parecido con los claustros de Santo Espíritu en Florencia es evidente. En Recife, el edificio de mayor valor es el templo y convento de San Francisco, cuyo claustro es sumamente parecido al de Bahía.

La fachada de la iglesia es posterior al cuerpo del templo y entra de lleno en el barroco frenético del siglo XVIII. Pero lo más interesante de esta ciudad es el haber sido sede del gobierno holandés de ocupación y Mauricio Nassau quiso hacer de Recife un centro de civilización.

Llamado por las autoridades de su país, Nassau abandonó el Brasil en 1644; diez años más tarde de la partida del príncipe los holandeses tuvieron que capitular.

En Bahía fue durante los dos primero siglos de vida colonial la ciudad más importante del Brasil y conservó el rango de capital hasta 1763. se levantaron allí desde temprana data mucos e importantes edificios de toda índole, ocupa el primer lugar la Catedral, que fue primitivamente iglesia de los jesuitas.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2016, 07. Arquitectura Colonial. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/arquitectura-colonial.html.





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