Ciencia del dibujo y geometria descriptiva



Ciencia del dibujo y geometria descriptiva.

Gombrich, al referirse al proceso histórico de evolución del dibujo como representación sensible de la realidad, apunta que en el siglo XVI el afán por el dominio de la geometría proyectiva entre los artistas, acabó por suponer una dificultad para el aprendizaje de los principiantes de la época.

Sin entrar a discutir su afirmación, ni aventurar a qué se querría referir al hacerla, estimo sin embargo que es precisamente al estudio, por Durero y sus contemporáneos, de la geometría y de las reglas de la proporción, a lo que debemos el acierto que admiramos en los tratados de dibujo elaborados por ellos en las décadas siguientes.

El propio Gombrich los elogia, apreciando su valor analítico.

Era una consecuencia lógica del hábito mental que les había proporcionado la formación geométrica.

Al captar y entender la organización geométrica y la articulación de las partes en el todo, resultaba sencillo para ellos hacer abstracción de la estructura subyacente, renunciando (aparentemente) a manifestarla. Resulta llamativo el caso de las láminas de la obra La luz de la pintura y el dibujo de Van de Passe, que Gombrich incluye entre los ‘felices tratados’ del XVII.


Comprende esa publicación un conjunto de láminas en las que ese autor nórdico, con un esquematismo que supera incluso el alcanzado por Durero, recoge una serie de espléndidos estudios geométricos de animales (ciervos, pájaros…) y de partes del cuerpo humano, a partir de los que representa su ‘corporeidad’ con aparente facilidad.

Son dibujos que están en clara armonía con la tradición de los ‘geómetras’ que le precedieron.

Incluso es el propio Van de Passe quien reconoce, según apunta Gombrich, que es providencial que los pájaros, como las demás criaturas, se compongan de simples formas euclídeas.

Podríamos ver en esta confidencia, concluye el historiador inglés, un eco del Timeo platónico, recogiendo la idea de que los cuerpos regulares son los constituyentes últimos del mundo.

Que es, a fin de cuentas, una percepción semejante a la expresada por Le Corbusier de forma más directa en Vers une architetture, refiriéndose a los elementos que conforman la arquitectura moderna.

En este sentido hemos denominado a la Geometría Descriptiva ciencia del dibujo. Cuanto mayor dominio se alcance, por medio de ella, de la geometría de los elementos posibles, considerados en abstracto, mayor facilidad se tendrá para descubrir espontáneamente, y para representar, la estructura interna, las proporciones, la organización y la forma de los objetos, sean éstos seres vivos o inertes, reales o imaginados.

Si tal vez exageraba un viejo profesor de dibujo que aseguraba que se comenzaba a saber dibujar cuando se lograba dominar el dibujo de las elipses, de todos modos, con lo atrevido del aserto, deberemos tener cierta consideración hacia sus palabras a la vista de los esquemas de Van de Passe.

Pues es cierto que el conocimiento de la geometría, plana y del espacio, supone una ayuda muy conveniente en el proceso de aprendizaje del dibujo, que para un arquitecto es tanto como decir aprender a hablar.

Con todo, al margen de este carácter de structura mentis que podría atribuirse a la Geometría Descriptiva pensando en el aprendizaje del dibujo, un campo que le corresponde por derecho (y deber) dentro del mar sin orillas que es el ejercicio del dibujo, es el de la representación rigurosa, técnica, ‘descriptiva’, stricto sensu, de la realidad real e imaginada.

Complemento para un completo estudio del dibujo:

Sin la geometría el dibujo arquitectónico no puede progresar; ni lo hubiese hecho en el pasado, en términos globales, como hemos apuntado ligeramente, ni tampoco lo haría en el curso de la vida de cada individuo.
Resulta paradigmático, en ese sentido, el caso de Ventura Rodríguez, al que nos referiremos de nuevo al hablar del cálculo y la representación de las sombras de la arquitectura.

Por lo que sabemos de este arquitecto, su condición de tal se debió en gran medida a su capacidad como dibujante.

Fue esa habilidad la que le permitió trabajar junto a Sacchetti, del que recibió el conocimiento del Barroco romano por una parte, y el de la geometría por otra.

Su progreso en el aprendizaje de la composición arquitectónica se produjo sobre todo por medio del dibujo.

Pero el aprovechamiento de su capacidad innata como dibujante va parejo del progresivo dominio que adquirió del cálculo de las sombras, que le permitió una definición cada vez más precisa y exacta de la arquitectura que imaginaba.

Precisamente esa exigencia de lograr representaciones cada vez más rigurosas, favoreció que su arquitectura fuera teniendo una apariencia cada vez más simple, y que se fuese depurando formalmente poco a poco, ajustándose a lo que ls nuevos tiempos pedían, por un proceso racional de rechazo de lo que no admitiese una definición geométrica precisa.

De este modo geometría, dibujo y arquitectura crecieron y se desarrollaron en su obra simultánea y conjuntamente. Gracias al colaborador Tomas Andrés Megía por enviarnos este material. Autor original: José Manuel Pozo.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Ciencia del dibujo y geometria descriptiva. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/arquitectura/ciencia-dibujo-geometria.html.





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