Fenomenologia de la cultura



Fenomenologia de la cultura.  La cultura es un término sumamente abstracto, ya que abarca desde un plato de comida, un saludo o una catedral.

Encontrar el punto de vista adecuado para que todos estos “objetos” muestren su aspecto cultural es difícil. Para esto se citan a Ortega, Husserl y Heidegger La Filosofía de la cultura según Ortega La consideración filosófica de la cultura fue una de las constantes del primer tercio del siglo. La filosofía neokantiana consideraba la filosofía de la cultura como una cuestión clave. Quizás ello no era sino un reflejo de la política que se había propuesto la lucha por la cultura como un objetivo prioritario.

En ese contexto, el problema de España, a raíz de la pérdida de los restos del imperio colonial, en que crece Ortega, es un problema de cultura, de que es la cultura y cual cultura queremos desarrollar en España. La polémica famosa entre Unamuno y Ortega que tuvo lugar en esos años es precisamente sobre que cultura hay que desarrollar en España. El mismo Ortega considera sus reflexiones “aportaciones a una filosofía de la cultura” (Ortega, I: 68; San Martín, 1998: 42).

Para Ortega dice Morón Arroyo (1968: 335 y ss.) la cultura es: “la herencia científica, moral y estética acumulada lentamente en la historia. Tiene el carácter de objetividad; de reducirse a los tres modos de conocimiento consagrados por la cultura europea moderna, y tiene un carácter decididamente normativo”. Los tres modos supremos de la vida humana que constituyen la cultura son la ciencia, la moral y el arte. En los tres hay un progreso; cultura implica progreso, un progreso cuyo límite es lo infinito (Ortega I: 65).

Este carácter o este modo de la cultura, es para Ortega el modo plenamente humano, es el producto de Grecia, que introduce en la vida humana, en la cultura humana, el vivir mirando a un ideal sin límites. Para Ortega en su juventud, este era el modo humano; los otros, los anclados a metas finitas, ni siquiera serían humanos, serían solo posibilidades de lo humano. Posteriormente cuando el evolucionismo quede superado, también Ortega dará ese paso, pero este sentido griego no será abandonado ni en su obra cumbre “la rebelión de las masas” (1929-30).


Ortega sin embargo no cita a los tres elementos fecundadores de la cultura, sino solo la ciencia y la moral, y excluye el arte, porque este tiene serias dificultades para justificarse en la escala del progreso, para justificar sus razones (Ortega I: 64) y 70). Las meditaciones del Quijote que publicó Ortega a sus treinta y un años, constituye la gran aportación española a la filosofía de la cultura.

Los estudios de Inman Fox sobre este libro, señalan que este es una respuesta al desafío que D. Miguel de Unamuno lanza a los europeístas, entre los cuales el joven Ortega es el precoz estandarte y para quienes “España es el problema y Europa la solución”, es decir en esta frase está implícita una noción de cultura y un ideal de cultura, en este caso la europea. Unamuno pensaba por el contrario que la cultura europea llevaba en su seno el nihilismo; la modernidad europea era disolvente de los valores humanos, por eso prefería a San Juan de la Cruz que a Descartes y por lo mismo al final del “sentimiento trágico de la vida” lanza un desafío a los europeistas diciéndoles que hagan riqueza, patria, arte, ciencia, ética, que hagan cultura, “que así mataréis a la vida y a la muerte”. (Unamuno 1993: 321).

Les damos las gracias al colaborador Juan Matias Nolasco por enviarnos este interesante material a publicar. Autor original: Jorge lobos, arquitecto Universidad de Chile.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Fenomenologia de la cultura. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/arquitectura/fenomenologia-cultura.html.





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