Roles del oficio del arquitecto



Roles del oficio del arquitecto.

Roles del oficio del arquitectoLa posibilidad de entregar mas roles al oficio del arquitecto, o potenciar ciertas capacidades que han sido relegadas en las últimas décadas, puede ser una tarea necesaria para concebir otros caminos para la arquitectura. Esto es al menos urgente, en un planeta donde dos tercios de la población, es decir 4000 millones de seres humanos, no tienen acceso a ningún producto formal de la arquitectura: profesionales, materiales industrializados, proyectos, etc.

Existe una interesante diferenciación de tipos de arquitectos que coexisten en la actualidad en el libro Architects Without Frontiers, clasificados en los siguientes roles; Pathologists, Heros, Historicists, Colonialists, Social Reformers and Educators. La Arquitectura Cultural estaría más cercana al rol de arquitecto como reformador social, cuya definición en el libro de Esther Charlesworth es “arquitectos como constructores de paz y actores políticos”. Esto implicará necesariamente un cambio en los sistemas de enseñanza de la arquitectura, especialmente en los países en desarrollo y en los países más pobres. En ellos sirve de muy poco la enseñanza tradicional y academicista del arquitecto como diseñador de edificios y ligado exclusivamente al arte, pues es muy usual que un arquitecto no diseñe un solo edificio en toda su vida. Se debe abrir el espectro de enseñanza a otras dinámicas de comprensión de lo arquitectónico, a otras lógicas de construcción de las ciudades, donde el arquitecto sea tanto un activista cultural, como un artista.

Ejemplos de este tipo de proyectos y de rol del arquitecto se pueden ver claramente en los proyectos de Eduardo Feuerhake en Mozambique y Edward Rojas en Chiloé, ambos citados en el siguiente capítulo de proyectos de esta tesis, junto con una decena de proyectos analizados en tres continentes; Sudamérica, África y Asia. Para comprobar esta hipótesis presento diez obras de arquitectura en tres continentes; Sudamérica, Asia y África.

El primero es Sudamérica, donde se realiza reflexión y práctica simultanea en estas materias y desde donde surge el concepto de Arquitectura Cultural, por el trabajo conjunto entre arquitectos y antropólogos en el Archipiélago de Chiloé, un lugar absolutamente apartado de los grandes centros de poder, e incluso abandonado por el nivel central. El segundo continente es Asia, cuyos proyectos no tienen ningún vínculo con Sudamérica ni con África, pero en ellos se producen espontáneamente similares ideas en relación a la cultura, lo que puede comprobar que este fenómeno es mundial y simultaneo.

El tercer continente es África, donde el proyecto que seleccioné está influenciado por las ideas de Sudamérica, debido a que los arquitectos de esa obra son chilenos y se conocen y trabajan junto con los arquitectos de los proyectos seleccionados en Sudamérica. En este caso podemos ver como la metodología de la Arquitectura Cultural puede trasladarse de territorio y producir resultados completamente distintos en cuanto al aspecto formal, pero similar en sus preocupaciones o intereses sociales.


SUDAMÉRICA EL MERCADO DE DALCAHUE, ARCHIPIÉLAGO DE CHILOÉ. 2.- IGLESIA SAN VICENTE DE PAUL , ARCHIPIÉLAGO DE CHILOÉ.

Ambos proyectos corresponden a una primera etapa de la Arquitectura Cultural, desarrollada en la década de los 80s y comienzos de los 90s, más ligada a la forma como símbolo de un sistema de vida. Afortunadamente para estos proyectos, la existencia de un contexto cultural muy definido y fuerte, que se mantuvo sin la presencia de arquitectos profesionales hasta 1975, hace muy nítido y claro el descubrimiento de la cosmovisión de este grupo humano, a través del objeto. El aislamiento de esta provincia a partir de la apertura del Canal de Panamá en 1914, hacen también que el Movimiento Moderno haya pasado de costado, casi sin tocar este territorio. Por lo tanto este lugar se transformó en los años 80s en una suerte de laboratorio de arquitectura al ser tan particular por su valioso patrimonio arquitectónico y la ausencia de arquitectos.

El Mercado de Dalcahue construido íntegramente en madera, puede ser un derivado de las ideas Posmodernas, debido a la formación profesional de sus autores, pero donde la gran simpleza y sencillez del edificio logra un nivel de abstracción que la hace una obra ejemplar, más allá del Posmodernismo clásico. La pequeña comunidad de 5000 habitantes, lo ha tomado como símbolo de su cosmovisión y desarrollo económico. En 1992 se construye la Iglesia San Vicente de Paul en Ancud, una ciudad de 20.000 habitantes. Un edificio consciente de lo difícil que es hacer una iglesia nueva en un Archipiélago donde el principal patrimonio arquitectónico son las iglesias tradicionales de madera, declaradas Patrimonio de la Humanidad el año 2000. Ante esta dificultad opta por mantener todas las proporciones de las iglesias originales y utiliza todos sus elementos; nave con techumbre a dos aguas, corredor frontal, torre en el plano del alzado, nave central y dos laterales. Pero interviene cada uno de estos elementos de forma contemporánea logrando espacios inusuales para ese momento.

El proyecto también es construido completamente en madera, lo cual lo acerca a la manufactura local y los modos de hacer del lugar. La importancia de esta obra es que en ella por primera vez se habla de Arquitectura Cultural y además produce esa transición sin retorno que hace únicos determinadas edificios u obras de arte, son esas construcciones que están entre dos períodos, en esos intersticios de la teoría que crean obras tan particulares y poco reproducibles, a pesar de sus fallos y equivocaciones.

La Iglesia San Vicente de Paul, ganadora de la X Bienal de Arquitectura de Chile, se transforma en símbolo de un período que abandona finalmente el Posmodernismo en Chile, abriendo nuevas posibilidades al oficio. En este edificio también la relación entre tradición y modernidad es más compleja que en la mayoría de los proyectos de ese momento, pues es muy difícil descubrir si esta es una obra nueva o una rehabilitación, a su vez es difícil determinar que elemento arquitectónicos corresponden a la tradición o a la modernidad, pues su preocupación central se traslada de lo material al espacio como motivo central de la obra. En ese nivel de abstracción solo está representada la acción cultural, la cual siempre produce sincretismo entre antiguo y nuevo, entre local y universal de una forma natural que hace innecesaria la diferenciación de ambos conceptos. Este es sin duda su aporte, quizás adelantándose a las palabras de Savater, Bueno y San Martín Sala.

HOTEL UNICORNIO AZUL, ARCHIPIELAGO DE CHILOÉ MUSEO DE ARTE MODERNO DE CHILOÉ, ARCHIPIÉLAGO DE CHILOÉ

Los edificios para el Hotel Unicornio azul y el Museo de Arte Moderno de Chiloé, se crean también en los años 80 y 90s y son la particular visión de un arquitecto de gran talento y distanciado ex profeso del análisis de la arquitectura como cuestión puramente de diseño académico del objeto. Edward Rojas, crea sus edificios como collage arquitectónicos, donde incluye todo tipo de visiones populares de forma absolutamente libre y espontánea. De hecho como artista él es un conocido creador de collage en Chile. Sus edificios recogen materiales de otros edificios; toma una puerta de una iglesia, una ventana de una obra desmantelada, molduras de casas antiguas, chapas metálicas del siglo XIX, maderas de desecho y cualquier elemento que pueda tener condición constructiva. Esta actitud por un lado es profundamente ecológica, y por otra parte es muy respetuosa de las creaciones humanas precedentes. El Hotel Unicornio azul, por ejemplo, es revestido con chapa metálica de una obra de otra ciudad que fue demolida en el momento en que él construía este hotel.

Incluyó también ventanas de embarcaciones, columnas de madera que imitan mármol como en las antiguas iglesias de Chiloé. El basamento de color marrón es madera imitación ladrillo, algo muy difundido en la arquitectura popular de los años 60s en Chiloé, cuando aún los arquitectos no llegaban al archipiélago. Consiste en hacer un calado vertical a cada tabla colocada horizontalmente para que parezca ladrillo, material ”sólido”, así una casa de madera cambia de apariencia. Todos estos elementos son de origen popular y no considerados en la arquitectura académica, incluso muy poco valorados o literalmente despreciados por banales.

El caso del Museo de Arte Moderno de Chiloé, también proyecto de Edward Rojas, en este caso junto con Eduardo Feuerhake, se instala en un antiguo galpón lechero y establo de animales, abandonado en un terreno municipal. Inspirados en el museo de Louisiana en Dinamarca, el primer Museo de arte instalado en el campo, deciden realizar la obra en este apartado lugar del planeta. El edificio existente fue el que condicionó el proyecto y de igual manera que el Hotel Unicornio Azul, el collage fue el motivo del proyecto, el collage como representación cultural. Aquí se cambiaron de lugar algunas construcciones cercanas, se giraron otras, se limpió la estructura y se amplió el edificio de tal manera que actualmente se ha perdido por completo la medida de que era lo original y cual fue la ampliación, actitud que es permitida por un material tan flexible como la madera.

Esta condición de cambio constante del edificio cada artista expositor en este lugar se encarga también de exacerbarla. Es un singular caso de un Museo de Arte Contemporáneo al servicio absoluto del arte, con plena libertad de los creadores para cambiarlo a su antojo. Extraña actitud en un museo actual, donde generalmente el edificio como objeto es muchas veces un impedimento para exponer y adquiere tanto o más valor que lo expuesto. Obviamente esta actitud en el proyecto no es habitual, pero sintoniza con una cierta alma popular y transforma la obra de este arquitecto en referencia para la ciudad. Aquí la figura de arquitecto es comprendida como un activista cultural y un agente de evolución social, como pocos. En su caso el proyecto previo es casi inexistente, sólo unos pocos trazos y la obra es la materia de trabajo de acuerdo a lo que vaya apareciendo en el momento de la construcción. Este sistema de trabajo puede constituirse en una escuela o en un sistema posible de aplicar como metodología, pero requiere gran desprejuicio estético y gran capacidad de comprensión de lo popular y lo social.

Les damos las gracias al colaborador Juan Matias Nolasco por enviarnos este interesante material a publicar.
Autor original: Jorge lobos, arquitecto Universidad de Chile.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Roles del oficio del arquitecto. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/arquitectura/roles-oficio-arquitecto.html.





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