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Historia de la arquitectura del paisaje

Historia de la arquitectura del paisajeLa arquitectura del paisaje. Para el período anterior al año 1800, la historia de la jardinería (más tarde llamada Arquitectura del Paisaje) se debe en gran parte a la planificación general, al diseño de jardines de casas señoriales, palacios, propiedades reales, complejos religiosos y centros de gobierno.

Un ejemplo, es el extenso trabajo de André Le Nôtre en Vaux le Vicomte y el del rey Luis XIV de Francia en el Palacio de Versalles. La primera persona que escribió sobre crear un paisaje fue Joseph Addison en el año 1712.

El término arquitectura de Paisaje fue inventado por Gilbert Laing Meason en el año 1828 y fue utilizado por primera vez como un título profesional por Frederick Law Olmsted en el año 1863. Durante el siglo XIX, el término Arquitectura del Paisaje, fue utilizado por los profesionales que diseñaron paisajes.

Paisajismo y diseño de jardines


Historia del paisajismo


El uso del término arquitectura del paisaje, se estableció después de Frederick Law Olmsted y Beatrix Farrand con otros que fundaron la American Society of Landscape Architects (ASLA) en los años 1899 y 1949 con la fundación de la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA).

A través del siglo XIX, la planificación urbana se convirtió en una necesidad importante. La combinación de la tradición de la jardinería paisajística y emergente de planificación de la ciudad le dio a la Arquitectura del Paisaje su enfoque único para atender estas necesidades.

En la segunda mitad del siglo XIX, Frederick Law Olmsted completó una serie de parques que siguen teniendo una enorme influencia en las prácticas de Arquitectura del Paisaje de hoy.

Entre éstos se encontraban el Central Park de Nueva York, el Prospect Park en Brooklyn, Nueva York y el Esmeralda en Boston. Jens Jensen diseñó parques sofisticados, naturalezas urbanas, el regional de Chicago, Illinois y fincas privadas de la familia Ford incluyendo Fair Lane y el Punto Gaukler.

Uno de los diez miembros fundadores de la American Society of Landscape Architects (ASLA), fue la mujer llamada Beatrix Farrand. Fue consultora de diseño para más de una docena de universidades como Princeton en Nueva Jersey, la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut y el Arboretum Arnold de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts.

De sus numerosos proyectos de propiedad privada tenemos la marca de Dumbarton Oaks, en el barrio de Georgetown de Washington, DC. La Arquitectura del paisaje continuó desarrollando una disciplina de diseño y respondió a los diversos movimientos en la arquitectura y el diseño, hasta el siglo XX. Thomas Church, fue un arquitecto paisajista a mediado del siglo XX y su aportación fue significativa en la profesión.

Su libro sobre los jardines es para las personas, para la planificación de numerosos maestros del campus y los proyectos residenciales de diseño influidos en el diseño ambiental en California y así mismo en el país. Roberto Burle Marx de Brasil, combinó el estilo internacional, las plantas nativas de Brasil y la cultura de una nueva estética. La innovación continúa hoy en día, es la solución de problemas difíciles con soluciones de diseños contemporáneos para el plan maestro, paisajes y jardines.

Dos ejemplos de las prácticas actuales son (1) Martha Schwartz con sede en Cambridge, Massachusetts y Londres; (2) el grupo de diseño holandés (West 8) con sede en Rotterdam, en los Países Bajos. Ian McHarg se considera una influencia importante en la moderna profesión de la arquitectura del paisaje y en particular de la ordenación del territorio.

Con su libro titulado Diseño de la Naturaleza, popularizó un sistema de análisis de las capas de un sitio con el fin de elaborar una comprensión completa de los atributos cualitativos de un lugar. Este sistema se convirtió en la base de los Sistemas de la Información de hoy (SIG). McHarg, dio todos los aspectos cualitativos del área de una capa como la historia, la hidrología, topografía, vegetación, entre otros.

El software de SIG se ubica en la profesión de arquitectura paisajista de hoy para analizar los materiales en la superficie de la Tierra y es igualmente utilizada por Urbanistas, Geógrafos Forestales y los profesionales de Recursos Naturales, entre otros. Otros profesionales internacionalmente reconocidos son Alain de Rogaine en París, Yuishi Kogazawa en Kyoto y Kelly Camille en Sydney.

Paisajismo con techos y paredes verdes


Los techos y paredes verdes son una forma de paisajismo, que se implementa como una herramienta estética y funcional de las construcciones verdes, en constante evolución y en estrecha colaboración con el diseño ecológico.

Con el agitado crecimiento citadino, los espacios dedicados al paisajismo se limitan a meras aceras con escasas especies arbóreas, convirtiéndose en la antítesis de la naturaleza.

Las edificaciones tradicionales absorben la radiación solar, y subsecuentemente la transmiten en forma de calor; las capitaleñas, de concreto rodeado de concreto, se expresan como calor envuelto en más calor.

La techumbre verde, que se aplica sobre la parte superior de un edificio, se muestra en forma de césped, de arbustos y hasta de árboles, mientras que las paredes verdes o jardines verticales se implementan dentro y fuera de las edificaciones.

Como está estructurado, un techo verde varía según la empresa, pero generalmente está compuesto por la capa vegetal, el sustrato con nutrientes, una capa que drena y almacena agua, un aislante y protector de raíces, y la membrana impermeabilizante.

Las paredes verdes funcionan con módulos que permiten variar los diseños de los jardines colgantes, la elección de su grosor variará según el tipo de plantas que se siembren, y su configuración modular deja abierta la posibilidad de modificar el diseño en el futuro.

La selección del tipo de vegetación a implementar, tanto en los techos como en las paredes verdes, va a depender del diseño, del espesor de la capa vegetal, pero principalmente de la resistencia de las plantas a la exposición continua del sol, a los vientos de la temporada ciclónica y a la profundidad limitada de sus raíces. En el caso de las paredes verdes interiores, se utilizan plantas con otras características.

A grandes rasgos, los beneficios de estos techos y paredes verdes son los mismos, pues ambos se caracterizan por ir más allá de lo decorativo; actúan como un sistema de aislamiento natural, amortiguando el ruido exterior, y regulan la temperatura de los interiores, disminuyendo el consumo de los sistemas de climatización.

Los expertos han comprobado que implementar estos jardines en los techos o fachadas reduce la temperatura de los interiores entre un 25 y un 50 por ciento; en el caso de los jardines verticales se experimenta principalmente si son ubicados en paredes expuestas al sol. De este modo, también disminuyen las llamadas «islas de calor», que es el calor que emite una edificación a las que le rodean.

Los techos y paredes verdes limpian, además, la ciudad y los interiores de las infraestructuras; regalan oxígeno, absorben dióxido de carbono y filtran otros contaminantes producidos por la industria, el tránsito y la construcción.

Asimismo, contribuyen con la biodiversidad y traen de vuelta determinados hábitats para numerosas especies, como los invertebrados y las aves. La captación de la lluvia que cae en el techo es otro de los beneficios de enverdecerlo, pues se aprovecha el agua para su irrigación, el almacenamiento u otros fines, como la descarga de aparatos sanitarios.

Otra ventaja de los techos verdes es que protegen a la estructura del daño ocasionado por el sol y las lluvias, aumentando la vida de los techos al evitar las grietas y filtraciones.

Bibliografía


Referencias, créditos & citaciones APA:
Portal de arquitectura Arqhys.com. Equipo de redacción profesional. (2012, 12). Historia de la arquitectura del paisaje. Escrito por: Arqhys Articulos. Obtenido en fecha , desde el sitio web: https://www.arqhys.com/articulos/historia-arquitectura-paisaje.html.

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