Ciudades cerradas



Escrito por Germán Navarrete.

Este artículo es una reflexión hacia la forma de vivir que hemos aceptado como sociedad en los últimos años pensando en construir un entorno ideal para habitar, sin darnos cuenta de lo que estamos perdiendo en el camino como sociedad, las ciudades nos han ofrecido nuevos entornos donde vivir más seguros y en comunidad, sitios que hemos acogido pensando que así es como debería sentirse nuestra ciudad, ¿pero realmente son entornos más seguros e idóneos?.

Vivienda

Los nuevos modelos de viviendas cerradas como se les conocen en Mexico son un fenómeno que se ha replicado en los últimos años a lo largo y ancho del país, acogidas debido principalmente a la demanda de seguridad por parte de la población en ciudades donde la violencia y la delincuencia se han apoderado de las calles. Éstas consisten en un conjunto de casas configuradas de tal manera que se controla el acceso al interior siempre pensando en mantener fuera las problemáticas sociales del entorno y creando en el interior un sitio más seguro para habitar.

Éste modelo de vivienda resulta muy atractivo para las personas porque separa a la población en comunidades reducidas, exclusivas y cerradas al resto de la ciudad, donde es intuitivo pensar que se puede crear un hábitat idóneo y seguro, pero por sobre todo, pienso que éste modelo es la repuesta a una ciudad que crece desmedidamente víctima de una desconexión física y social causada por las enormes extensiones de territorio que se manejan hoy en día. El ciudadano poco a poco va desconociendo su entorno dando lugar a sitios abandonados y mas violentos por culpa de las inmensas escalas que nuestras ciudades están alcanzando.

Ciudad

Como dijo Le Corbusier “Un sueño repetido dos millones de veces se convierte en pesadilla”. El problema con el modelo de vivienda cerrada está en su característica mas importante, que se cierra a la ciudad y ésta indiferencia no es un problema en el interior directamente, si no en el entorno inmediato, donde se esta quitando una porción considerable de espacio público, poniendo en su lugar una barrera que mientras mas se repite mas complica conectar a la ciudad entre si, físicamente porque el espacio no es accesible para todos y socialmente porque no permite interacciones entre las personas del interior con el exterior, generando mayor distancia entre nosotros, por lo que es razonable pensar si éste es el entorno que estamos buscando.


Imagina la vida en una ciudad donde el paisaje sea una sucesión interminable de bardas, barreras que nos impidan relacionarnos libremente y nos segregue por clases según nuestra capacidad adquisitiva, ¿sería lo que queremos para nuestra ciudad?

Promesas de seguridad

La desigualdad social es un problema evidente en las ciudades mexicanas, es común encontrar lugares muy pobres a escasos metros de colonias ricas, es común encontrarse con limites donde convergen estas fronteras, sitios donde las bardas toman protagonismo para poner distancia entre un lugar y otro, es como ponerse una venda en los ojos, por que el lugar es el mismo y las diferencias siguen ahí, solo decidimos no verlas.

Es imposible escapar a la ciudad y no es lógico pensar que si no vemos lo que pasa del otro lado no nos afecta, pero es lo que sucede, en busca de un entorno más seguro para vivir pensamos que no ver lo que sucede nos aleja de las problemáticas sociales que se desarrollan en nuestro entorno pero pareciera que sucede todo lo contrario, alejarnos de nuestro entorno propicia que los problemas sociales crezcan, por lo que nos hacemos parte del conflicto.

Conectar la ciudad

El espacio público es un territorio de la ciudad donde cualquier persona tiene derecho a estar y circular libremente, éste es un derecho con el que todo ciudadano debería contar dentro de una sociedad democrática, el espacio público también es una herramienta de integración social libre de diferencias sociales o económicas y es un entorno para la interacción y el desarrollo ciudadano, por esto es el lugar ideal con el cual conectar de nuevo a las distintas comunidades y grupos que conviven dentro ciudades tan diversas como las actuales.

“El espacio publico siempre debería ser un lugar democrático en el que podamos desarrollarnos socialmente, donde cualquiera pueda entrar y reconocerlo como parte de su ciudad.”

Un cambio social empieza por el ciudadano, pero creo que es importante contar con los espacios apropiados para que esto ocurra, lugares democráticos e incluyentes dónde desarrollarnos y estos espacios solo pueden lograrse quitando las barreras que nos separan.

Las ciudades han sufrido cambios radicales durante las ultimas décadas y siguen cambiando cada segundo que pasa, crecen y mutan sin descanso convirtiéndose en un reflejo directo de la forma de pensar de la sociedad que la construye a cada paso, entonces ¿es posible cambiar nuestra ciudad?. Las ciudades son entornos muy complejos con millones de interacciones ocurriendo a cada segundo y algunas condicionantes como la inseguridad son muy fuertes y difíciles de tratar, pero pienso que sí es posible, para esto es importante comprender el entorno que nos rodea y no darle la espalda, creo que lo mas importante es ser parte de la ciudad de forma activa y así cambiarla paso a paso, empecemos preguntándonos si nos estamos desarrollando como ciudadanos en nuestra comunidad para poder empezar a hacer algo al respecto, pensemos en la cooperación como una herramienta y no sigamos poniendo barreras entre nosotros porque lo que pasa de un lado del muro siempre va afectar al otro.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2019, 05. Ciudades cerradas. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/ciudades-cerradas.html.





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