Iluminación de oficinas



Para una decoración de calidad en una oficina, la iluminación es un factor clave.

Dependiendo de ella podremos crear un ambiente práctico y funcional donde desarrollar nuestro trabajo con total eficacia y así también, una decoración estética con efectos visuales atractivos.

Una oficina mal iluminada es un error fácil de cometer que nos arrastra a trabajar en un espacio oscuro y aburrido que termine agotándonos más rápido por el esfuerzo de nuestra vista para poder trabajar en un espacio de estas condiciones.

En cambio, si aplicamos una iluminación correcta en la oficina podremos disfrutar de un ambiente claro y mucho más inspirador.


¿Te imaginas trabajando en una oficina oscura y sin ventanas? No seria lo más agradable. Pero en cambio, ahora imagínate trabajando en un espacio vivo y animado con ventanas amplias y luces focales sobre el área de desarrollo ¡Todo el panorama cambia por completo! Es por eso que debemos empezar a trabajar en el aprovechamiento de la luz natural. Si tu oficina tiene ventanas grandes ¿Por qué mantenerlas cerradas? Ábrelas completamente para que la luz natural entre a la habitación y llegue a cada rincón de ella.

Si tienes la posibilidad de instalar ventanales más amplios, no lo dudes ni un momento. Esto requerirá de trabajos de obras y hasta un presupuesto más amplio, pero los beneficios serán muchos. Igualmente siempre es recomendable colocar estores o persianas que te permitan nivelar la entrada de luz por si en algún momento llega a molestarte y también aumentar la privacidad de estas aberturas.


Antiguamente cuando se tocaba el tema de la iluminación en las oficinas, la única opción eran los tubos fluorescentes que sin hablamos de resultados, bastantes negativos eran. En cambio, ahora las posibilidades de iluminación para oficina son infinitas permitiéndonos jugar con el tipo de luz que se ofrece y así también, el diseño de las lámparas para poder aportar a la imagen decorativa del lugar.

Existen dos tipos de iluminación básicas: La luz indirecta y la luz directa. En la decoración de oficinas lo más recomendable es utilizarlas combinadas ya que si se hace énfasis en una de ellas o si se las aplica por separado pueden causar divisiones en el ambiente y un desequilibrio que afectara nuestro rendimiento.

El ejemplo más claro que debes evitar, es el de aplicar luz directa sobre la mesa del trabajo sin haberla combinado con la luz indirecta ¿Por qué? Porque esto da lugar a lo que se conoce como “efecto caverna” y causa un agotamiento visual de alta importancia en los empleados porque los lleva a abrir y cerrar constantemente sus pupilas.

La idea de iluminar una oficina tiene como propósito crear un ambiente uniforme por lo que se recomienda iluminar tanto el techo como las zonas bajas y la mesa de trabajo.  Una buena alternativa para iluminar oficinas es instalar en el techo tres franjas luminosas que se enciendan individualmente de modo que podamos ir nivelando la cantidad de luz que necesitamos en la habitación según pasen las horas.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2014, 07. Iluminación de oficinas. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/consejos-la-iluminacion-en-la-oficina.html.





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