Aronoff Center for Design and Art/DAAP Building



Aronoff Center for Design and Art/DAAP Building.

Ya conociendo el contexto donde se desarrolló el proyecto y conociendo un poco más de la filosofía del arquitecto Peter Eisenman podemos empezar a analizar el Aronoff Center for Design and Art/DAAP Building en todo su proceso de diseño que comprende desde la observación de su volumen, su manejo de la superficie, su programa arquitectónico, sus materiales y su estructura. Este controversial edificio diseñado por Peter Eisenman es a la vez la renovación del edificio antiguo de ladrillo rojo de 1950 del College of Design, Architecture, Art, and Planning (DAAP) y una ampliación del mismo.

La parte nueva está unida en un ángulo al edificio antiguo y está compuesta por paneles en tonos pasteles lo que en el interior crea un espacio muy dramático donde se juntan lo antiguo y lo nuevo. El terreno ya existente y que se tenía que rediseñar y reorganizar era de 13400 metros cuadrados mientras que el nuevo terreno comprendía un área de 12000 metros cuadrados y que debía cumplir con un programa muy vasto que incluía desde una biblioteca y espacios de exhibición hasta un teatro, estudios para talleres artísticos y múltiples espacios de oficinas. Este proyecto pretendía dar identidad y unificar a toda la Universidades de Cincinnatti enfocadas al estudio del arte, la arquitectura y el urbanismo y es parte de un master plan muy ambicioso del campus que incluye trabajos de arquitectos tan reconocidos como Frank Gehry, Michael Graves, Pei Cobb Freed, and Venturi Scott Brown. Aronoff Center for Design and Art.

«El proyecto se ha diseñado para cuestionar y cambiar el modo en que educamos a las personas. No podemos seguir formando a la gente para diseñar lo superficial y lo inconsecuente; las disciplinas de diseño deben asumir un papel mucho más importante en esta edad de la información dominada por los medios de comunicación. El Centro Aronoff de Diseño y Arte ha de ser un modelo para esta clase de liderazgo. Para este proyecto tuvimos que reformular lo que debe ser un edificio para albergar una actividad tan contemporánea y creativa. Debemos reconsiderar constantemente a los usuarios de una institución singular: qué es lo que hacen, cómo lo hacen y por qué lo hacen.

El Centro Aronoff debería expresar una actitud determinada hacerca de la sociedad y el papel del diseño en ella, y acerca de cómo esta institución se propone hacer frente a ese reto.» (Peter Eisenman) Pero en Ohio el trabajo de Peter Eisenman es muy apreciado o al menos eso se ve por las múltiples comisiones que ha tenido en Cincinnatti y en Columbus donde gran parte de su obra se encuentra y es por eso que fue seleccionado para diseñar este edificio. El Centro Aronoff es particularmente interesante por la sensación de desplazamiento y desfasamiento que produce en quienes allí realizan actividades o simplemente a quien lo observa, lo cual es huella clásica del arquitecto Peter Eisenman quien dice que “ eso es lo que el siempre ha estado tratando de hacer – desplazar al sujeto- obligarlo a reconceptualizar la arquitectura.

Tenemos la necesidad de cambiar la relación existente entre el cuerpo y la arquitectura que lo envuelve. El cuerpo tiene que enviar mensajes al cerebro diciéndole que algo le está sucediendo, algo a lo que necesita ajustarse, algo que necesita entender” Esto es precisamente lo que consigue el Centro Aronoff pues realmente no tiene un entendimiento organizacional claro y visible como edificio sino más bien es una composición que debía ser descubierta por los estudiantes estacionales que le darán uso pues no contempla un elemento de orientación visible ni un espacio central que distribuya sus áreas. La escala y los huecos son lo que realmente determina por donde deberás ir. Formalmente el edificio es muy complejo e interpone múltiples elementos desfazados e irregulares pero que claramente denotan la influencia directa de las curvas de nivel del terreno existente y las formas de galón del edificio anterior.


La dinámica relación entre estas dos formas organiza el espacio entre las dos. Eisenman dice que le puso tanta importancia a las curvas de nivel del terreni para ser más notable dentro del medio del paisajismo y darle importancia al mismo, sobre todo en la parte posterior del edificio. «Dado que el proyecto se desarrolla desde el interior mismo del lugar -el solar físico, la construcción existente y el espíritu de la Facultad-, el reto inicial fue el de ubicar el edificio en su emplazamiento. Su vocabulario deriva de las curvas formadas por el terreno y de la configuración en zigzag de la construcción existente; la relación dinámica entre estas dos formas organiza el espacio entre ellas.» [Peter Eisenman] En cuanto a programa arquitectónico el Centro Aronoff tenía que cumplir con la siguiente lista de espacios requeridos: – Salones de clase equipados con la última tecnología en equipos de proyección de imágenes y diapositivas, así como mecanismos de videorreproducción.

– Estudios, espacios para talleres artísticos, laboratorios y cuartos de seminarios. – 2 auditorios. – La Biblioteca de la Universidad, una de 8 dentro del sistema, con áreas de búsqueda e impresión así como una enorme área de b´suqueda de información digital. – El Centro de Cómputo y Gráficos de la Universidad. – Un Centro de Producción de Maquetas y Prototipos rápidos. – Fotolaboratorios. – Laboratorio de Información Geográfica. – Centro de Imagen Urbana. – Talleres de Metal y Madera. – Galerías de Arte. – Librería. – Cafetería y Zona de Venta de Snacks. Funcionalmente el complejo cumple admirablemente con sus funciones que son muchas: cumple con las exigencias de los estudiantes y hacerlos sentir en un lugar propio haciéndolos a la vez cuestionarse y responderse el verdadero rol de las artes en el mundo fragmentado de finales del siglo 20.

En este proceso el edificio no sólo es un refugio y un elemento de identidad sino un elemento de pensamiento tanto para la facultad como para los mismo estudiantes. El proceso de diseño e incubación de éste proyecto fue muy largo entre lo que fue el proyecto inicial y la culminación del mismo permiténdole a Eisenman entender la importancia de la tecnología dentro de la construcción pero sobre todo dentro del diseño a través de los generadores tridimensionales y las múltiples herramientas computacionales para la producción de gráficos.

Eisenman trabajó como condición con una firma local llamada Lorenz & Williams y esto le permitió concentrarse más en la integración entre el bloque modernista de ladrillo rojo y su nuevo edificio que parece un armadillo visto en planta y que a través de sus múltiples páneles de colores que van cambiando y de su modo sutil de emerger en el terreno crea un edificio bajo que no compite con el anterior pero que si lo actiualiza y le da una entrada espectacular en lo que actualmente es una de las entradas principales del Campus. En definitiva el Centro Aronoff cumple de una nueva forma en cuanto a la integración de los espacios necesarios pero su mayor logro está en crear espacios intermedios muy agradables de vivir tanto por los estudiantes como los profesores y muestra de esto son la escalera monumental que se encuentra en la unión entre la parte vieja y la nueva y que es constantemente usada como escaparate para jurados y críticos de diseño o el pequeño atrio que tiene la cafetería y que une a ésta con la biblioteca, las galerías de arte, los laboratorios de cómputo y el auditorio público del Este y que a su vez cuenta con un garage amplio.

Se podría decir por el modo en el que se usa este atrio que es el centro del proyecto pues de allí se distribuyen las actividades aunque realmente el edificio no tiene un centro ni un distribuidor sino espacios encontrados y que esperan a ser descubiertos. «Yo no sé lo que estoy haciendo hasta después de haberlo hecho. Cuando empecé el Centro Aronnoff, supongo que debía tener una vaga intención de desdibujar los límites entre lo viejo y lo nuevo. Ahora, aunque el edificio resulte un éxito en estos términos, esto no significa que fuera lo que tenía en mente como intención última. De hecho la intersticialidad del edificio no era lo que tenía en mente, pero ahora, una vez que está construído, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de mi trabajo. […} Creo que el Centro Aronnoff es un edificio ‘escrito’. No es un edificio oral en el sentido del término arquitectura parlante.

La oralidad en principio se pensaba que era la condición principal; la decontrucción nos ha enseñado que lo escrito no es menos importante. La oralidad es una condición cuando no has pensado lo que vas a decir y lo piensas por primera vez cuando lo dices. El Centro Aronnoff es un edificio escrito, porque los parámetros están pensados con anterioridad y entonces se intentan escribir los medios para que esos parámetros existan. Escribir, o una arquitectura escrita, como dijo Walter Benjamin, intenta sacar al lector o al observador de un estado de distracción…» [Peter Eisenman] Estructuralmente el edificio está formado por marcos de acero que son totalmente negados como elemento visible pues son recubiertos en su gran mayoría aunque para decepción de los que gustan el estilo de Eisenman en cubrir sus estructuras se pueden ver en sitios tan importantes como las entradas y el entramado de iluminación debajo de cada uno de los domos.

Los materiales elegidos como revestimiento son una maravillosa muestra de la arquitectura deconstructivista del nuevoi milenio pues conjugan de un modo omnipresente un interior con muros muy rudos y secos y un exterior en EIFS (Exterior Insulation and Finish System) que es un material muy cálido por sus tonos pasteles a la vista y al tacto. Articulo colaborado porNoel Rivera, Mexico, para www.arqhys.com .

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Aronoff Center for Design and Art/DAAP Building. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/construccion/aronoff-center.html.





Canales.


Nosotros | Política de Privacidad | Contácto