Conexiones para vigas



Conexiones para vigas.

Todas las conexiones tienen una restricción, es decir, alguna resistencia a cambios en las orientaciones originales formadas por los miembros conectados. Dependiendo de la magnitud de la restricción al giro, el AISC-LRFD clasifica las conexiones como:

Conexiones tipo FR (totalmente restringidas).

Son conexiones rígidas o continuas, resistentes a momentos; se supone que son suficientemente rígidas que las orientaciones originales entre los miembros permanecen virtualmente sin cambio bajo las cargas.

Conexiones tipo PR (parcialmente restringidas).

Tienen una rigidez insuficiente para mantener sin cambios a los ángulos originales bajo carga. Se incluyen en esta clasificación las conexiones simples y semi-rígidas.

Conexiones simples. Son muy flexibles y se supone que permiten girar los extremos de la viga hacia abajo cuando están cargados, como sucede con las vigas simplemente apoyadas. Aunque este tipo de conexiones tienen cierta resistencia a momento, se supone insignificante y se consideran capaces de resistir solo fuerzas cortantes.

Conexiones semi-rígidas.

Son aquellas que tienen una apreciable resistencia a la rotación del extremo, desarrollando así momentos de extremo de consideración.


En la práctica de diseño es muy común, para simplificar los cálculos, considerar todas estas conexiones como simples o rígidas sin considerar situaciones intermedias. Sin embargo, al hacer esto para una conexión verdaderamente semi-rígida, se pasaría por alto una oportunidad de reducir momentos en forma apreciable.

Desde un punto de vista práctico, es común clasificar este tipo de conexiones en función del porcentaje del momento desarrollado para generar una rigidez completa.

Una medida de las características rotacionales de una conexión determinada no puede obtenerse prácticamente mediante métodos analíticos y es necesario realizar pruebas de laboratorio y trazar curvas de correlación entre los momentos y las rotaciones para cada tipo de conexión.

Una regla aproximada es que las conexiones simples tienen hasta un 20% las semi-rígidas entre un 20 y un 90% y las rígidas más del 90% de rigidez total. Las conexiones semi-rígidas se usan con frecuencia, pero por lo general al calcular no se obtiene ventaja de sus posibilidades de reducción de momentos. Gracias a Raul Estevan Bencosme por enviarnos este material para ser publicado en ARQHYS.com como modo de colaboración.

Temas complementarios sobre esta publicación:

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Conexiones para vigas. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/contenidos/conexiones-vigas.html.





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