Castillo nuevo



   Castillo Nuevo, Nápoles. El Castel Nuovo, castillo nuevo, llamado así para distinguirlo del más viejo Castel dell’Ovo, fue fundado en 1279 por Carlos I de Nápoles (Carlos de Anjou). Uno de muchos lugares conocidos Napolitanos para llevar nombres permutables, lo conocen en la zona como el Maschio Angioino, haciendo referencia a los orígenes Angevinos de Carlos y de la convención italiana del sur que una muestra de poder es necesariamente masculina.

Allí, en el siglo XIV, la brillante corte de Rey Roberto dio la bienvenida a Petrarch y Boccaccio, y Giotto fue convocado para ejecutar frescos (ahora perdido). El castillo fue adornado por Alfonso V de Aragón (Alfonso I de Nápoles), cuya entrada triunfal en Nápoles en 1443 suministró el tema de magníficas esculturas de Renacimiento sobre la entrada del oeste. El castillo, contiene importante decoración del medieval tardío y del Renacimiento, ahora cuerpos de casas municipales y un instituto de historia Napolitana con una importante biblioteca. Al final de oeste de Plaza del Municipio, el ayuntamiento de Nápoles se incorpora, a una hermosa estructura de los años 1820, una iglesia de siglo XVI. El camino de muelles sigue zonas portuarias pasadas, que bordean sobre su lado interior la iglesia popular de Santa Maria del el Carmín. La cercana Plaza del Mercado, una escena animada de mercados de mañana, era también, en siglos pasados, un lugar de ejecución. El bombardeo del puerto de Nápoles durante la segunda Guerra Mundial borró la mayor parte del carácter de esta sección del litoral, y el camino en sí mismo diverge en la zona industrial de San Giovanni de Teduccio (un nombre que posiblemente recuerda el de Teodosio). La historia visible continúa en el acercamiento a Portici y la orilla de Vesuvio.

Tierra adentro encima de Plaza del Municipio, la colina San Martino es superado por un antiguo monasterio cartujo—ahora un museo importante de pinturas y objetos relacionados con la historia de Nápoles – y por el estribo masivo del Castillo Sant’Elmo. Ambos son de orígenes Angevinos. El castillo, fundado en 1329 por Roberto de Anjou, fue recreado en el siglo XVI, bajo el virreinato español, en forma de una estrella de seis puntas. Dentro del complejo del antiguo monasterio de San Martino, la iglesia en sí misma es rica en pinturas y la decoración de mármol del Barroco Napolitano. Desde el museo contiguo, uno pasa a un jardín adosado con un panorama incomparable de Nápoles y la bahía. Al sur de la Plaza del Municipio, más allá del Castillo Nuevo, se levanta el complejo rojo del Palacio Real, cuya ala noreste, se convierte en un pequeño parque, alberga las grandes colecciones de la Biblioteca Nacional de Nápoles. La fachada principal del Palacio Real grandiosamente se enfrenta, hacia el sudoeste a través de la Plaza enorme del Plebiscito, la basílica de Francisco de Paula, el cual fue erigido en la acción de gracias real por la restauración de la regla de Bourbon(1815) es modelado sobre el Panteón de Roma.

El palacio, creado por Domenico Fontana a principios del siglo XVII, ahora alberga oficinas gubernamentales y una galería de arte notable. Encima de Francisco de Paula al sudoeste, la subida de Monte de Dios es coronada por dos iglesias importantes: el siglo XVII Santa Maria degli Angeli y el siglo XVIII Nunziatella. Adyacente al palacio sobre el norte está la casa de la ópera de San Carlos, que ha oído y ha inspirado a muchos de los grandes artistas del canto. Aunque la prodigiosa creatividad musical de siglo XVIII de Nápoles no tiene ninguna paralela moderna, San Carlos representa un elemento importante de la vida musical de Europa.

A través de la ocupada intersección de san Carlos, las tardías arcadas de siglo XIX de la Galeria cruciforme de Umberto, bajo su cúpula de cristal, como un lugar de encuentros adornado; las arcadas eran terreno familiar para Aliados militares en la fase de cierre de segunda Guerra Mundial– un período dramático recordado en los escritos como La Galería de John Horne Burns (1947), Norman Lewis Nápoles ‘ 44 (1978), y el macabro La pelle (1949; la Piel) por el políticamente volátil Curzio Malaparte, mientras la desafección temprana de la posguerra es retratada en Un giorno d’impazienza de Raffaele La Capria (1952; un Día de Impaciencia). Inmediatamente al sur, sobre la Plaza de Trieste e Trento, la iglesia del siglo XVII de San Fernando tradicionalmente ha dado a la Stabat mater de Giovanni Battista Pergolesi, compuesta en 1736 por esta cofradía – durante la Semana Santa

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Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Castillo nuevo. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/contenidos/nuevo-castillo.html.





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