
Ante que todo tienes que tener bien claro que el cliente no es tu amigo, sino TU MEJOR AMIGO. A veces es bueno romper un poco con esa barrera de seriedad profesional cuando tratamos con un cliente habitual.
Hablo de esa actitud seria y poco amigable con la que solemos recibir a los nuevos clientes. Siempre he recomendado que cuando se trata de un cliente, y mas aún si es un pez gordo como solemos llamar a los que mayores ingresos nos traen, hay que tratarlos como uno de nuestros amigos, pero sin exagerar ni pasarnos de confianza.
Hay que reconocer que nuestros mejores clientes son aquellos que se sienten en confianza con nosotros, es por ello que es necesario que sepas romper esa barrera y acercarte un poco mas a ellos, a sus pensamientos, estados de ánimo en dicho momento, a sus gustos y preferencias personales, etc.
¿Pero cómo mejorar?

En caso de ser una mujer recíbela como dios lo manda, con un saludo delicado y una sonrisa que demuestre firmeza, pero nunca una sonrisa de interés sexual ni arrogante.
Hay que reconocer que no hay una segunda oportunidad para una buena impresión, y el arquitecto debe de cuidar esa primera impresión. Desde el momento en que recibimos el cliente usando los gestos indicados y la estrategia mencionada en el párrafo anterior vamos ganando terreno en romper esa primera barrera que podría impedir cerrar correctamente el negocio.
Ya cuando ha pedido al cliente que tome asiento no baya inmediatamente al grano. Haga un comentario sobre algo de interés en el momento, ya sea una noticia que entienda le pudiese interesar, la cual puede deducir dependiendo de la personalidad del cliente.
Por ejemplo si se trata de un señor mayor con personalidad formal puede comentar sobre alguna noticia económica o e enfoque nacional; si es un cliente joven que tiene una cachucha del equipo de baseball local puede preguntar sobre su equipo favorito o hablar un poco del juego.
La estrategia a utilizar es tratar de charlar aunque sea un minuto de algun tema de interés no relacionado con el negocio. Esto relaja al cliente y garantiza que el mismo le tome un poco de confianza.

Como arquitectos siempre hacemos una interesante cantidad de preguntas sobre lo que el cliente quiere realmente. Mientras charlan, interrumpa por un segundo su entrevista para preguntarle a su cliente si desea una taza de café, o un trago de un buen whisky. Creanlo o no hay quienes prefieren hacer negocios con una buena taza de café o un trago de whisky con hielo en manos….
Cree un ambiente de confort en un espacio de trabajo. Tener el aire acondicionado con la temperatura ideal y un sillón de visitas bien cómodo relaja completamente al cliente.
Tome en cuenta que la personalidad de muchos clientes primerizos da como resultado que lleguen nerviosos a su reunión, por lo cual es preciso que evalúe a este tipo de clientes y los haga sentir lo mas cómodo posible. Ya terminada su reunión o entrevista despidase y desee un feliz resto del dia.

El truco es socializar con el cliente pero sin pasarse de confianza. Poco a poco, momento a momento, vaya tocando temas de interés, busque cosas en común ya sean gustos por deportes, comida, negocios, hablar de la familia, etc. Estas son las cosas que hacen que su cliente sea su amigo, y por ende un amigo le recomendará a futuros clientes.
A todo lo anterior no se olvide adicionar valores y cualidades personales:
- Sea respetuoso con su cliente.
- Sea amable.
- Sea puntual en todos los sentidos.
- Sea confiable.
- Sea considerado.
- Sea original a la hora de hacer sus proyectos.
- Siempre demuestre una actitud positiva.
- Y antes que todo, sea completamente profesional.
Si tienes algunos tips o consejos que utilizas diariamente para socializar con tus clientes no dudes en comentarlos. Utiliza el formulario de comentarios que aparece mas abajo para dar tus puntos de vista y aportaciones a esta publicación…





