Habitabilidad de obras arquitectonicas



Disciplinariamente es previsible incorporar la presencia de la computación a la vida útil, segura y económica de los edificios mediante la DOMÓTICA. Esta nueva rama del diseño, consecuencia directa de la cibernética, consiste en la inteligencia artificial tecno-automatizada aplicada a los edificios. Su inclusión no afecta la apariencia y expresión de la Arquitectura, mínimamente su funcionalidad; pero requiere severos controles en la etapa de construcción y una no menos cuidadosa proyectación técnica en armonía con las demandas de confort que se pretendan.

La Domótica opera gestionando e informando sobre segmentos o sobre la totalidad de servicios técnicos que funcionan en un edificio, y también mediante el proyecto a medida de una red integrada de control económico de las instalaciones de esos servicios, tanto como en el tema de la seguridad.

Es programable y aplicable mediante softwars según las necesidades de cada caso; comandable a cualquier distancia imaginable, ya sea telefónicamente o vía Internet, y apta para edificios de todo tipo: industriales, comerciales; de oficinas, espectáculos y con todas las instalaciones y máquinas existentes en un hogar. Tiene como virtudes la automatización de la gestión técnica de mantenimiento y uso, favorece notablemente el ahorro energético, permite que el usuario programe su propio nivel de confort, colabora en la seguridad de bienes y vidas; favorece la baja de primas de seguro y centraliza la gestión de todos los controles en un estratégico “cerebro” espacio-técnico mínimo. Las áreas operativas más comunes de este servicio -además del control de ingreso, movimiento y egreso (incluida la espía sonora y visual de personas)- son: el control del nivel lumínico artificial en función de la incidencia de la luz solar o según las presencias y el uso o desuso de locales.

La seguridad contra incendios mediante la aplicación simultánea de sistemas de rastreo, detección, alarma, combate, seguridad, y guía para la evacuación de usuarios. El control y ajuste automático de los niveles higrométricos y de temperaturas ambientales, en forma pre-programada. La monitorización, detección y control de fugas o pérdidas de fluidos energéticos, como la paralización o activación de instalaciones electromecánicas -incluida la solicitud de servicio técnico- habituales en un edificio.

Es una de las temáticas que desde la década del 80 en el mundo (desde los años 90 entre nosotros) constituyen tecnicaturas de postgrado para ingenieros y arquitectos, siendo una de las ramas de mayor futuro laboral y empresario. Es dable aclarar que la categoría de “inteligentes” conque se publicita a muchos edificios en nuestro medio, no es aún garantía o sinónimo de instalación informatizada, programable y reprogramable, centralizada e integrada de control y gestión de servicios; por lo que se impone un análisis detallado de este producto, previo a toda decisión como usuarios o adquirentes.


También es importante evaluar cuidadosamente el costo-beneficio de estas inversiones, dado que este segmento de mercado entre nosotros es aún incipiente, sin promoción oficial y por tanto caro. Algunos edificios inteligentes -que en nuestro medio son denominados inmobiliariamente como clase “A1” y “A” en contraposición a los de tecnología convencional, o clase “B”- son el Citibank Center en el municipio de San Isidro, de Spillis, Candela & Partners; el edificio República en Buenos Aires, de César Pelli; la torre ECIPSA en la ciudad de Córdoba, del Estudio Ferrera/Westkamp.  Gracias a Ana María Gruñón por colaborarnos este artículo para ser publicado en ARQHYS.com.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2011, 07. Habitabilidad de obras arquitectonicas. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/habitabilidad-de-obras-arquitectonicas.html.





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