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Por el color pueden clasificarse en blancos: plata, platino, aluminio, estaño,
níquel; blancos azulados: plomo, zinc, estaño; grises: acero y fundición;
amarillos: oro y aleaciones, cobre, etc. Sabor. En determinadas condiciones de
temperatura suelen dar al agua un sabor metálico característico. Estructura
cristalina. Observando directamente la fractura de los metales, se ve unos
granos cristalinos que se clasifican en finos y gruesos. La observación al
microscopio de esos granos cristalinos y la micro-fotografía, proporcionan a la
ciencia los adelantos necesarios y aprovechables en la metalurgia y muy especial
en la siderurgia del hierro. Densidad. La densidad es variable en los metales;
depende del estado sólido o líquido y del procedimiento con que fueron tratados.
El metal al estado líquido es menos denso que al sólido, debido al aumento de
volumen que experimenta con el calor. Así, si en estado sólido se lo estira,
disminuye su densidad, que aumenta si se lo somete a la compresión. La
clasificación general de los metales por su densidad es: ligeros, aquellos cuya
densidad es menor de 5, y pesados, los que la exceden. De los metales empleados
en construcción, solamente el aluminio entra en la categoría de los livianos.
Conductibilidad. La conductibilidad
eléctrica de los metales es máxima en el estado de pureza, disminuyendo a medida
que contienen otros elementos, como por ejemplo el fósforo y el aluminio en el
cobre. Asimismo aumenta con la temperatura. Dilatación. Los metales son
materiales que tienen una amplia dilatación, en parte debido a su
conductibilidad. Las dilataciones son perceptibles a veces aún con los cambios
de temperatura ambiental. Se miden linealmente y se fija la unidad de longitud
para la variación de 1° C de temperatura. Maleabilidad. Es la propiedad de los
metales de poder ser modificados en su forma y aun ser reducidos a láminas de
poco espesor a temperatura ambiente, por presión continua, martillado o
estirado. Produciendo las modificaciones en el metal, se llega a un momento en
que el límite de elasticidad es excedido, tornándose el metal duro y quebradizo;
es decir, sufre deformaciones cristalinas que lo hacen frágil. La maleabilidad
pede ser recuperada mediante el recocido, que consiste en calentar el metal a
una alta temperatura luego de laminado o estirado, y dejarlo enfriar lentamente.
La maleabilidad se aprecia por la sutileza del laminado. Tomando el oro como
base, se suele hacer la siguiente clasificación:
1 Oro.
6 Platino.
2 Plata.
7 Plomo.
3 Cobre. 8
Zinc.
4 Aluminio. 9 Hierro.
5 Estaño. 10 Níquel. (Articulo enviado por: Tomas Morel.
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