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Decir que el espacio interno es la esencia de la arquitectura, no significa de
ninguna manera que el valor de una obra arquitectónica se agote en el valor
espacial. Todo edificio se caracteriza por una pluralidad de valores:
económicos, sociales, técnicos, funcionales, artísticos, espaciales y
decorativos. El espacio en sí, a pesar de ser el sustantivo de la arquitectura,
no basta para definirla. Que el espacio, el vacío, sea el protagonista de la
arquitectura, resulta, en el fondo, muy natural: ya que la arquitectura no es
tan sólo arte, ni sólo imagen de vida histórica o de vida vivida por nosotros o
por los demás, es también, y en primer lugar, el ambiente, la escena en la cual
se desarrolla nuestra vida.
WALTER GROPIUS. El verdadero instrumento de
la arquitectura, más allá de todos sus tecnicismos, es el espacio. El manejo
imaginativo del espacio expresa las cualidades artísticas de un diseñador. Pero
éste será incapaz de dar muestras de su imaginación a menos que domine las
técnicas necesarias. Desarrollad una técnica infalible y luego ponéos a merced
de la imaginación. El espacio limitado -abierto o cerrado- es el medio en que se
desenvuelve la arquitectura. La relación adecuada entre las masas de la
edificación y los vacíos que ellas encierran, es esencial en arquitectura. Los
espacios abiertos entre los edificios son una parte igualmente importante en la
composición arquitectónica. Muchos de nosotros vivimos todavía, inocentemente,
en un estático mundo tridimensional de concepción newtoniana, ya hace mucho
tiempo desintegrado. Filósofos y científicos han reemplazado esa concepción
estática por un cuadro dinámico de relatividad (relaciones espacio-temporales).
Es evidente que el movimiento en el espacio, o la ilusión de tal movimiento
producida por la magia del artista, está llegando a ser un estímulo cada vez más
poderoso en las obras contemporáneas de arquitectura, escultura, pintura y
diseño.
ENRICO TEDESCHI. Se ha dicho que el término
espacio indica el carácter formal del volúmen atmosférico físico limitado por
elementos construidos, o por elementos naturales, en el cual puede entrar y
moverse el observador. El hecho de que sea limitado es importante para
diferenciar el espacio arquitectónico de otros tipos de espacios, especialmente
cuando se trata del espacio externo. El espacio arquitectónico, por ser
limitado, no puede desprenderse de sus límites ni ignorarlos, y por ser
recorrible, no puede separarse tampoco de la presencia de quien lo recorre. No
puede apartarse de la Plástica, que es la forma de sus límites, ni de la Escala,
que lo mide en relación con el observador. En principio, el espacio
arquitectónico no puede considerarse otra cosa que un vacío, hasta tanto la
Plástica y la Escala lo transformen en espacio propiamente tal. Los elementos
que actúan para determinar la sensación espacial son múltiples, pero los
principales son la forma geométrica del ámbito, sus dimensiones y escala, y la
plástica de los elementos construidos que lo limitan. La experiencia espacial
está siempre acompañada por el movimiento.
Autor original: Arq. Arnaldo Ruiz, Universidad de las Américas, 2004.
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