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HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA.
A principios del siglo XI, el árabe Ibn al-Haitham estudió los eclipses de sol y
la luna, haciendo pasar a través de un pequeño agujero los rayos emitidos por el
sol y reflejados por la luna. Estos rayos se proyectaban en la pared opuesta de
una habitación oscura, llamada Cámara Oscura. Más tarde se descubrió que
poniendo en el agujero una lente de una distancia focal apropiada se obtenía una
imagen más nítida. Partiendo de este principio, en los siglos XVII y XVIII
empezaron a utilizarse como instrumentos de dibujo para reproducir edificios,
campos, etc., cámaras que consistían en tiendas de campaña. Este instrumento de
reproducción existía ya cuando se inició la técnica de conservar la imagen de la
cámara oscura, mediante el efecto producido, sobre las sales de plata, por los
rayos luminosos. En 1839, el francés Daguerre lanzó un método práctico: empleó
placas de cobre recubiertas con yoduro de plata y expuestas en cámaras de
madera.
Para que la imagen del daguerrotipo aparezca visible, tiene que ser observada
bajo cierto ángulo con respecto a la luz. Se obtuvieron imágenes más perfectas
aplicando el yoduro de plata sobre papel y posteriormente sobre placas de
vidrio. No obstante las fotografías tenían que ser preparadas y reveladas
inmediatamente después de la exposición, de manera que el fotógrafo de campaña
debía llevar una tienda y una gran cantidad de productos químicos. Un gran
avance en la técnica se obtuvo cuando se mezclaron las sales de plata en una
capa resistente de gelatina. El americano George Eastman Kodak lanzó un nuevo
método consistente en aplicar la capa sensible sobre una cinta flexible de
celuloide, de manera que los negativos podían almacenarse en rollos. A partir de
entonces el fotógrafo dejaba el laboratorio en casa, y el equipo resultó más
sencillo.
A principios del siglo XX, los aficionados pudieron adquirir las cámaras del
tipo de caja y de fuelle. Después de estas primeras cámaras, la industria
fotográfica ha desarrollado las cámaras del tipo de película de 35 mm y la
cámara reflex. Los aparatos fotográficos modernos están provistos de objetivos
cambiables para poder emplear diferentes distancias focales. No obstante, las
fotografías de estudio se toman aún siguiendo el antiguo principio de la cámara
de fuelle. Las fotografías solo podían hacerse en una escala de tonos, o sea
blanco y negro, pero ya en 1861 se conocían los principios fundamentales de la
fotografía en color. Lumiére introdujo ya, en 1907, las primeras placas
fotográficas para obtener fotografías en colores, aunque la verdadera fotografía
en color no se divulgó hasta 1935, cuando Kodak y Agfa empezaron a vender sus
películas con emulsión de tres capas. El problema del revelado inmediato ha sido
resuelto en la actualidad, por ejemplo, con las cámaras Polaroid, en las cuales
una pasta reveladora es introducida entre la película y el papel, cuando el
rollo aún se encuentra en la cámara.
(Colaborador del articulo:
Lluvia Velandia
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