Salas de espera


   

Las salas de espera deben subdividirse en forma que cada una de ellas corresponda a 8 consultorios con su correspondiente puesto de recepcionista.

Se considera que por cada 4 consultorios debe haber una recepcionista y que es conveniente reunir dos recepcionistas para que una de ellas pueda suplir las ausencias momentáneas de la otra. En ocasiones el partido arquitectónico implica que dos o más salas, y por tanto los consultorios, se dispongan a continuación unas de otras, pero esto puede dar por resultado áreas de espera desagradables por su longitud y la gran cantidad de público que en ella se reúne. Se recomienda por tanto que la subdivisión en grupos correspondientes a 8 consultorios pueda ser más efectiva procurando lograr un aspecto intimo y confortable.

No es aceptable disponer las salas de espera en forma interna, consultorios a ambos lados, pues con ellos se provoca ruido y mal olor; uno de los lados de la sala corresponderá a espacios abiertos patios o jardines. Tomando en consideración las consultas que no son de primera vez duran un promedio de 15 minutos por paciente y que este puede ir acompañado de un familiar, el número de asientos se ha fijado a razón de 8 por consultorio. De esta manera se tiene un margen suficiente para los enfermos situados en el transcurso de una hora.

Los puestos de recepcionistas de la sala de espera estarán situados en el centro de las mismas a fin detener un mejor control de los pacientes y de acceso a los consultorios. En las unidades ubicadas en localidades de clima extremoso, en las cuales es indispensable contar con sistema de acondicionamiento de aire, es frecuente que las señoras acudan a la consulta con demasiada anticipación para disfrutar de la temperatura que en ella se tiene lo cual constituye un problema de aglomeración difícil de prevenir en el proyecto arquitectónico, dado que podría dar lugar a áreas de espera excesivas. Las salas de espera deben contar con una buena iluminación eléctrica que al mismo tiempo no represente fatiga para los enfermos. Es conveniente que se proyecten algunas mesas para periódicos y publicaciones de orientación higiénica y social.

El total de derechohabientes que anualmente asiste a la consulta externa de instituciones como el IMSS o el ISSSTE en la capital de la Republica asciende a cifras de gran consideración que han llevado a pensar en convertir dicho público en el auditorio de programas de televisión que a la vez se divierta sea un medio de enseñanza de medicina preventiva, cuidado de los niños y otros aspectos de gran utilidad social, lo cual se esta logrando mediante sistemas de circuito cerrado y televisores colocados en las salas de espera. Si esta idea en principio se justifica, es necesario modificar los conceptos a cerca de las condiciones físicas de la sala de espera para lograr cabalmente el éxito que se desea, pues las salas que se encuentran actualmente en las unidades hospitalarias son inadecuadas, desde luego por lo que toca a la iluminación, tanto natural como artificial, que impide ver con claridad las pantallas de los televisores.

El lugar en el que se emite el sonido para que no moleste a la recepcionista, la distancia y disposición del público respecto a los aparatos, son también factores que influirán en la disposición de las salas de espera; todo ello en conjunto significaría un cambio radical en el proyecto de estas salas con las que han sido usual es un problema el comportamiento de los niños que acompañan a las enfermas a la consulta externa y lo mismo sucede con los que llevan los visitantes de los pacientes hospitalizados. Este problema puede aminorarse educando a los derechohabientes, pero no podrá eliminarse totalmente.

Las funciones de las recepcionistas en las salsas de espera son:

  • Recibir a los enfermos que han sido citados.
  • Dar en su oportunidad entrada a los pacientes a los consultorios, ya sea personalmente o por medio de auxiliares.
  • Recibir de los médicos las ordenes para consultas subsecuentes de los pacientes, solicitudes de análisis de laboratorios o estudios de rayos X, solicitudes de consulta a los médicos especialistas de la propia clínica o de otras unidades. En cada uno de estos casos las recepcionistas elaboran la documentación correspondiente, tanto para el enfermo como para los otros servicios mencionados.
  • Solicitud, manejo y devolución de expedientes y documentación clínica en relación con el archivo clínico.
  • Elaboración de informes de labores.
  • Recibo de pacientes que no han sido citados previamente y para quienes siempre se reservan lugares y envío, en ocasiones de estos enfermos a la consulta extemporánea del departamento de Urgencias.(Enviado por: Molina E. Nolasco,  Fuente oficial: Archivo de consulta personal..)



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