Saltar al contenido

Alvaro Siza Vieira

Alvaro Siza Vieira.

Alvaro Siza Vieira tiene una producción arquitectónica grande y variada, como es sabido Pero su inmenso prestigio hace que no sea nada fácil conseguir que -a pesar de su debilidad y sus obligaciones con Madrid- pueda ofrecer a nuestra revista un material poco o nada publicado La variada colección de proyectos y obras que ofrecemos hoy a los lectores tiene, en último extremo, esta coartada de su condición inédita, o casi inédita; pero alcanza así, además, el sentido que el azar le da a las cosas: esa representación de la realidad que la estadística y la sociología conceden a lo aleatorio.

Dos proyectos en España, el Centro de Alto Rendimiento Deportivo en Panticosa (Huesca) y la Biblioteca de Humanidades para la Universidad de Salamanca; un edificio administrativo municipal en Rosario, Argentina; un pequeño hotel en forma de cabanas en Cabo Verde; el proyecto de dos rascacielos para Rotterdam. España, Holanda, África portuguesa, Argentina. Siza se mueve, Infatigable, alrededor del mundo, y en su estudio de la orilla del Douro, mientras sus ayudantes realizan las blancas maquetas de cartón con las formas que el maestro dicta, él dibuja con mano maestra y fértil, y otea, quizá ya cansado, el atlántico firmamento.

Cabanas y rascacielos: casitas pétreas y esenciales y torres neoyorquinas para Holanda; edificios blancos y horizontales con patio. Se diría que Siza apura el carácter, referido al programa y al sentido del lugar, y que de él hace, casi, el contenido primero del proyecto y la fuente de su variedad. Como si el proyecto fuera, primordialmente, el establecimiento de un modo de ser, de una idea de forma propia y precisa; una idea previa, causante de la diversidad de las cosas físicas, de las arquitecturas como cosas distintas, individuales.

Rascacielos

De las arquitecturas como personajes. Las torres holandesas son, ciertamente, neoyorquinas y así, son personajes, como la tradición moderna de la ciudad del Hudson ya había dispuesto. Pues Siza parece no haber dudado, al menos finalmente, acerca de la condición arquitectónica de las torres, acerca de su tradición, y así se sitúa, de modo voluntario, completamente fuera de la perplejidad que parece invadir a la mayoría de los arquitectos contemporáneos, que se plantean un edificio en altura como si se tratara de alguna indefinible adivinanza. Verticalidad y analogía con la estructura, preocupación por el remate.

Edificios como edificios: con reglas de lógica formal, sin demasiadas preocupaciones artísticas ni conceptuales, dotados de una elegante normalidad, casi como si se tratara de personas bien vestidas. Pareja como pareja: de dos personajes semejantes, pero distintos. Uno lleva su elaborada cabeza como un compuesto peinado, y, como el orden jónico, acaso represente la parte femenina; el otro, quizá masculino, parece casi llevar sombrero: con él se diferencia y bajo él esconde el hecho de una testa no tan cuidada y, sobre todo, diferente. Parientes y casi uniformados, como soldados en posición de firmes, las torres miran el agua holandesa con sus ojos múltiples, y guardan el orden que evita que haya algún problema si no todos lo cuidaran.

Colaborado por: Pedro Raul Moreta, Costa Rica.

Bibliografía


Referencias, créditos & citaciones APA:
Portal de arquitectura Arqhys.com. Equipo de redacción profesional. (2012, 12). Alvaro Siza Vieira. Escrito por: Arqhys Construcción. Obtenido en fecha , desde el sitio web: https://www.arqhys.com/construccion/alvarosiza-vieira.html.

Privacidad | Referencias | Mapa | Contacto