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Esta entrada simétrica estaba flanqueada por dos habitaciones, que en muchas
ocasiones se abrían a la calle, para utilizarlas como locales comerciales,
conducía al modulo típico de la Domus el Atrium (atrio). El atrio era el núcleo
de la casa, posiblemente de origen etrusco, que consistía en un patio abierto.
El cual estaba flanqueado, a lo largo de sus dos lados mayores, por los
dormitorios. Al centro del atrio había una fuente, el Impluvium, que servia para
recoger las aguas lluvias que caían a través de la abertura del techo, el
Compluvium. La habitación principal de la casa, el Tablinum, remataba el patio,
oponiéndose al vestíbulo y continuando con el sentido axial ordenador de la
casa. Originalmente esta habitación correspondía al archivo familiar y era un
espacio abovedado ricamente decorado. Posiblemente, con el paso del tiempo, se
convertía en la alcoba del dueño de casa. Esta habitación estaba separada del
atrio por medio de celosías o cortinas y estaba abierto al jardín trasero por
medio de ventanas sin vidrios (no era descubierto aún).
Por influencia griega, aparece un segundo patio, inserto en el eje ordenador de
la casa, a continuación del atrio y el tablinum. Este patio contenía el jardín
de la vivienda y era llamado Peristilo, ya que este elegante cuadrilátero estaba
porticado en todo su perímetro. Con el tiempo fueron apareciendo habitaciones
también en su perímetro. Cuando una Domus tenía dos pisos, generalmente los
dormitorios quedaban relegados al piso superior y en el primer piso, en torno al
atrio, se encontraban las habitaciones más importantes. Es interesante hacer
ver, también, que el eje ordenador de la casa, se articula por medio de un juego
de luces y sombras: vestíbulo (cerrado), atrio (abierto), tablinum (cerrado) y
peristilo (abierto)
ÍNSULA ROMANA
Viviendas de varios pisos, la ínsula, solucionaba el problema de espacio en las
ciudades populosas, muy habituales en la ciudad de Roma, donde solo la gente
adinerada podía costearse una domus o casa extendida. Estos edificios
comunitarios, tenían en los primeros pisos tiendas, tabernae. Eran
construcciones de ladrillo y madera, por lo general de mala calidad y no era
raro que se desplomasen sin mediar causa. Como los dueños de los terrenos en una
ciudad eran pocos, se especulaba con el arriendo en estas insulae, que estaban
superpobladas. (Fuente de la información: Felipe
Vergara Lucero- bodyarquipro@yahoo.com) |