Muebles de melamina.

La melamina es una molécula que se utiliza como base en los procesos de síntesis para fabricar resinas, plásticos o pegamentos. Por este motivo, los estudios sobre posible toxicidad que se habían realizado hasta ahora se habían llevado a cabo siempre en el supuesto de exposición laboral (por inhalación o contacto con la piel), no de ingesta. El inconveniente de este material es el tiempo ya que con el paso de los años la chapa puede llegar a despegarse. Para el mantenimiento de la melamina no surgen muchos problemas, se considera un proceso bastante sencillo de aplicar ya que el mismo es muy resistente a los detergentes además de las manchas. Esto se debe gracias a la polimerización de la melamina, lo que hace que el material se cierre. Lo mas atractivo de este material es que en el mercado existe una variedad muy llamativa de colores, esto permite que la misma sea utilizada en muchas partes de la vivienda y que se armonice con cualquier espacio. Uno de los acabados que llama mas la atención es el correspondiente a la imitación de la madera, lo que puede crear confusión.
También es muy característica por tener una variedad de textura, la melamina se puede encontrar en textura rugosa, lisa, con mate o brillo. Para evitar el deterioro de los materiales con el paso del tiempo se esta optando por aquellos materiales poli laminados, los cuales son muy flexibles para la moldura. La melamina debe de estar en condiciones óptimas para poder obtener el sello de calidad que es ofrecido por la Asociación de Investigación Técnica de Madera. Este material ha demostrado tener cierta resistencia a la luz solar, la humedad, al moho, los parásitos y a las hormigas. Además es muy resistente al deterioro que produce un cigarrillo encendido, no obstante si esta expuesto a brasas sucesivos puede que la superficie brote ampollas. Para el sello por parte de la asociación el material debe de presentar las condiciones anteriores.




