Palacio de Aquisgrán. El Palacio de Aquisgrán era un acumulado de edificaciones tipo residencial, político y religioso. Este era el centro coralino de poder, seleccionado por el emperador Carlomagno.

Lo que prevalecía en dicha contracción eran las formas simples. Algunos de los materiales que se encontraron presentes en dicha construcción son, la madera y en ladrillo. Se presume que la sala de asamblea de este palacio, fue inspirada por la basílica de Tréveris en Alemania. Uno de los espacios que se conservan en la actualidad es la capilla palatina, ubicada en la parte sur, la cual se unía a otras áreas por medio a una galería de mampostería. En cuanto al lugar donde se ubicaban los clérigos, eran edificios con plata en forma de cruz. Los servidores del palacio se encontraban en la planta baja, justo de bajo de la cúpula. La decoración de la capilla era muy suntuosa, las puertas eran macizas de bronce fundido, los muros estaban cubiertos de mármol y piedras policromadas. Las columnas, pertenecían a edificios italianos y se arrancaron de estos edificios para colocarlas en dicha capilla. Uno de los materiales mas usados fueron los mosaicos, lo que proporcionaba un realce eran las luminarias.
Los símbolos de esta eran sumamente religiosos. Los libros, documentos, tesoros y los archivos del palacio, fueron colocados en una torre. Había una galería cubierta que unía la asamblea con la capilla, cuyo acceso principal era un porche monumental que se encontraba en el centro. También poseía un complejo termal. Este palacio de igual forma acogía centros de producción de arte, un taller de orfebrería y de marfil. Además de una ceca para la acuñación de moneda. En este se realizaban muchas actividades educativas y culturales. Uno de los embellecimientos de este palacio es su frondoso bosque que proporciona una gran cantidad de árboles ornamentales para el mismo. No se sabe si otros palacios carolingios imitaron al Palacio de Aquisgrán, debido a que la mayoría de ellos han sido destruidos. La capilla de este castillo fue restaurada en numerosas ocasiones y en el año 1978, la UNESCO, la suscribió en la lista del patrimonio de la Humanidad.




