El bunker, obsesión o seguridad extrema

Las construcciones de los bunker de años de la segunda guerra mundial solo tenían previstas las explosiones de las bombas arrojadas desde los aviones, los cohetes teledirigidos o los estallidos de las balas de cañón. Los bunker de la actualidad incorporan sistemas de seguridad para las posibles contaminaciones bacteriológicas e inclusive radiaciones generadas por estallidos atómicos.
Los bunkers suelen estar interconectados con la vivienda de superficie de forma directa y pueden llegar a tener decenas de metros de profundidad en varios niveles y con fuente de alimentación eléctrica de larga duración para los motores que oxigenan y purifican el aire, los refrigeradores de conservación de alimentos y los filtros de agua indispensables para vivir largos periodos sin la necesidad de salir al exterior.



