Tipos de bibliotecas.
Una biblioteca tiene tres características: Colección, organización y uso.
Y para mantener este orden es necesario saber el tipo de biblioteca que vamos a utilizar, en un formato que vaya acorde con nuestro ingenio para crear y el presupuesto disponible.
Clases de bibliotecas.
Bibliotecas en Módulos

Es fundamental saber previamente el lugar dónde vamos a colocarla, pues la medida del área nos indicará el tamaño del módulo.
Y aunque la biblioteca es el alma de un escritorio o sala de estudios, no quiere decir que es exclusiva de esta área, pues aún teniendo una allí, podemos incluir otras tantas por el resto de la casa sin que esto afecte el estilo.
Bibliotecas Bajas
Ideales para recibidores y livings, pues es útil como base de apoyo para aquellas cosas que traemos de la calle.
En ambientes amplios, una biblioteca baja sirve muy bien para separar dos espacios; en ambientes reducidos se puede aprovechar como espacio adicional de guardado.
Bibliotecas de Estantes
Son muebles fijos empotrados o atornillados a la pared que nos permiten diseñar sin problema una biblioteca a nuestra medida; excelentes para adaptar a cualquier espacio. Pueden ocupar todo el largo o alto de una pared, pequeñas superficies, muros o rincones de la casa, etc.
Bibliotecas Empotradas
Sirve para llenar un espacio vacío o un hueco entre columnas y suelen ser muy rendidoras en espacios desperdiciados o en algunas áreas reducidas de la casa.
Bibliotecas Individuales
Las más prácticas y fáciles de distribuir, pues se adaptan a diversos ambientes y espacios, sin relegar el aspecto estético ni funcional. Ideales para zonas de paso, habitaciones o livings.





