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Clases de cemento portland.
En México se fabrican cinco clases o tipos de cemento
portland: Tipo I: Normal, destinado a usos generales: estructuras,
pavimentos, bloques, tubos. Tipo II: Modificado, adecuado en general para obras
hidráulicas por su calor de hidratación moderado y su regular resistencia a los
sulfatos. Tipo III: Rápida resistencia alta, recomendable para sustituir al tipo
I en obras de emergencia o cuando de desee retirar pronto las cimbras para
usarlas un número mayor de veces; adquiere una determinada resistencia, en
igualdad de condiciones, en la tercera parte del tiempo que necesita para ello
el cemento tipo I. |
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Sin embargo, la resistencia final es la misma que la correspondiente al cemento
normal. Tipo IV: De bajo calor, adecuado para la construcción de grandes
espesores (presas) porque su calor de hidratación es muy reducido a tenor de su
resistencia que se adquiere lentamente. Tipo V: De alta resistencia a los
sulfatos, recomendable en cimentaciones expuestas a la acción de aguas
sulfatadas y agresivas. Se produce también, el cemento portland blanco, de
características semejantes al tipo I, usado en construcciones urbanas cuando lo
demandan razones arquitectónicas. Peso volumétrico del concreto. La densidad del
cemento Portland es muy elevada; su peso volumétrico depende de la compactación,
pero puede aceptarse un valor medio de 1500 kg/m3, el cual concuerda con la
costumbre de suponer un volumen de 33 litros para el saco de cemento de 50 kg.
El peso volumétrico del concreto común es variable de acuerdo con la densidad de
los agregados y puede estimarse entre 2200 y 2500 kg/m3, como promedio, lo que
lo coloca entre los materiales de construcción pesados en relación con la
intensidad de las cargas que soporta, especialmente cuando trabaja a flexión.
La producción de concretos ligeros ha sido preocupación constante de los
investigadores, quienes en un principio dirigieron su interés hacia los
agregados de poco peso: tezontles y piedras pómez, los cuales presentan la
dificultad de sus cualidades higroscópicas que hacen punto menos que imposible
la correcta dosificación del agua de mezclado, de la que depende la resistencia
del concreto. La dificultad que presentan los agregados ligeros parece haber
sido superada con los inclusores de aire, los cuales producen numerosas burbujas
en el seno de la mezcla disminuyendo su peso volumétrico y aumentando al mismo
tiempo su trabajabilidad, cohesión y resistencia a la acción de los sulfatos y
las heladas. Los inclusores de aire son productos químicos, generalmente
compuestos de fino polvo de aluminio o zinc, que se agregan en la mezcladora o
que vienen ya añadidos en el propio cemento. (Articulo enviado por:
Raul E. Mercedez M. Pais:
España, Email: Prefiere anonimato) |