|
Jardines
exteriores. Nuevo cementerio de Castellon.
PEl Conjunto Edificatorio del Nuevo Cementerio de Castellón
comprende los usos de tanatorio, oficinas y servicios funerarios. Este Conjunto
se encuentra dentro de un recinto cerrado que conforma el Nuevo Cementerio de
Castellón, al oeste de la ciudad, a unos 2 kilómetros de distancia de la
periferia urbana. La propia edificación dispone de dos zonas destinadas a ser
tratadas como elementos de jardín: una zona frente los velatorios y la otra en
el tránsito desde los velatorios a la sala previa del horno crematorio.
Descargar la presentación completa PDF.
Arquitectura: Emilio Llobat Guarino
Direccion de obra: Emilio Llobat Guarino - Julia Godes Sanz Bremond
Constructor: Azahar, Jardineria y Riesgos S.A.
Ingenieria: Alfonso Llobat Guarino
JARDÍN FRENTE VELATORIOS.
Es un elemento que queda delimitado entre dos escaleras de acceso a la
edificación, la pared posterior de unas construcciones destinadas a locales y la
zona porticada exterior frente velatorios. El ámbito de trabajo es un plano
rectangular. Las vistas al mismo son desde el pasillo de acceso a los
velatorios. El
jardín, pues, se contempla desde el exterior de
cada velatorio y pretende ser un elemento de paz y meditación para los
asistentes al lugar. Su dimensión longitudinal es similar al pasillo que accede
a los velatorios, recogiendo todas las vistas. Este pasillo dispone de amplios
ventanales que lo recorren y acceden al exterior. El exterior dispone de una
zona cubierta y otra descubierta cuya continuación es el jardín propuesto. Los
solados exteriores son de piedra filita y se encuentran con el jardín a un mismo
nivel. La pared que limita el jardín está completamente revestida con planchas
de hierro oxidado y tratado que remarcan el color tierra como fondo y límite de
la propuesta. Se ha pretendido crear un lugar que recoja la espiritualidad del
lugar e infunda ánimo al visitante, creando vistas a un elemento natural que
tenía un paramento como límite. El planteamiento partió de introducir elementos
vegetales y grava blanca rodada sobre una base de madera, a modo de pequeño
bosque, de inspiración oriental. Se utilizó el bambú en los elementos vegetales
y la grava blanca como elemento acuático. Ambos encastrados en una base de
traviesas de madera de haya, todas de diferentes dimensiones longitudinales. Las
zonas de bambú y grava insertadas en la base de traviesas tienen una anchura
similar a éstas, pero cada elemento tiene una dimensión longitudinal distinta
del resto.

Las zonas de bambú se colocaron en sentido transversal al del propio jardín y
las de grava, en sentido longitudinal. La situación de los mismos crea unos
recorridos sinusales en el sentido longitudinal del jardín, a modo de paseo para
el visitante, pudiendo incorporarse al mismo desde cualquier punto de la zona de
solado pétreo. Los recorridos son múltiples y, en ningún caso, se pierde la
vista frontal del elemento vegetal durante el paseo. Al recorrido acompañan
pequeños prismas de luz, que alumbran las tempranas horas nocturnas del
invierno, así como asientos para el reposo, realizados con traviesas de haya
similares al solado y ensambladas con hierro oxidado y tratado. La orientación
longitudinal del jardín es nordeste-sudoeste, creando la luz natural
interesantes juegos de sombras y resaltando los colores naturales de los
materiales y modificando el color tierra del paramento de hierro oxidado. El
riego de los elementos vegetales es mediante goteo, pero se han introducido
piezas de pulverización entre los bambúes que, en determinadas horas crean una
finísima lluvia que refresca el lugar, necesariamente y sobretodo, durante el
tiempo estival. A la vez, se consigue un efecto estético de gran belleza que
conforma un precioso espectáculo plástico.
JARDÍN-PATIO.
Este jardín se sitúa en un patio interior, delimitado en sus cuatro lados por
paramentos. El patio sirve de tránsito del pasillo de los velatorios a una sala
previa a la del horno crematorio, donde los familiares pueden asistir a la
cremación. Por tanto, la carga espiritual era muy importante para su concepción
y diseño. El jardín es limítrofe al pasillo de acceso a los velatorios, dentro
del propio edificio, existiendo un gran ventanal que permite las vistas y
contemplación del jardín desde este pasillo. Con estos condicionantes, la
propuesta quería mantener la sencillez y sobriedad que caracterizaba la
edificación, pero resaltara, de manera especial la pureza y se sensibilizara con
el lugar. Se ha creado, pues, un jardín de contemplación, en un plano de suelo
inferior respecto al de la edificación, remarcando que no es un jardín
transitable. Una pasarela cuelga sobre el mismo y permite el paso desde el
pasillo de velatorios a la sala previa de cremaciones. Esta pasarela ha sido
cubierta con una pieza de marquesina opaca de hierro oxidado y tratado que queda
suspendida en el aire y guarece en días de lluvia el paso exterior. El jardín se
ha revestido con grava blanca rodada a modo de elemento acuático, del que surge
un montículo de tierra con cinco rocas y helechos de río. La inspiración zen de
este motivo pretende ser una visión de paz y relajación. La colocación y número
impar de las rocas tiene un claro significado y referencia al simbolismo
oriental. La arquitectura blanca acentúa la pureza del lugar y se crea un bello
ambiente contemplativo con intenciones deliberadamente pictóricas y
espirituales.
|